Continúa huelga indefinida en El Cerrejón. Sintracarbón desmiente al gobierno

El derecho a la salud es el principal tema de discordia entre el sindicato y la administración. Cuestionada la labor del gobierno que manifiesta posiciones coherentes con la empresa

Instalaciones de la mina donde hay un cese total de actividades.

Instalaciones de la mina donde hay un cese total de actividades.

Juan Carlos Hurtado F.

Como es costumbre en conflictos laborales de empresas transnacionales, el gobierno colombiano media a favor del capital. Así lo hizo con el paro que adelantan desde el 7 de febrero pasado 12.500 trabajadores de Carbones del Cerrejón en La Guajira.

El cese de actividades inició luego de agotarse las etapas establecidas por ley, tiempo en el que la administración de la empresa se negó a negociar un pliego de peticiones con garantías laborales, sindicales, puntos medioambientales y planes de mitigación a las comunidades por daños recibidos en la explotación del mineral.

Mentiras en los medios

La empresa tiene solamente 4.500 trabajadores directos, por lo que el sindicato pide que ciertas labores que se hacen con empresas tercerizadoras se realicen directamente con Cerrejón. Además, que los obreros de empresas que desarrollen trabajos diferentes a los oficios del Cerrejón tengan salarios dignos y se cumpla con sus derechos.

La huelga inició y el mismo día el Ministerio de Trabajo intentó mediar entre las partes. “Se nos informó que al siguiente día llegaría como mediador el ministro Rafael Pardo. Aceptamos la reunión en las instalaciones de la mina. El Ministerio pidió al sindicato una propuesta que permitiera acuerdos; lo que para nosotros sería la próxima convención colectiva de trabajo. La propuesta fue entregada y el Ministerio propuso que hubiera un acta de recibido. Pensamos que no habría problema, pero en la redacción no estuvimos de acuerdo con uno de sus párrafos. No se firmó el documento y el Ministerio no hizo los buenos oficios por los que había mediado”.

“Al día siguiente nos llamó la atención que el Presidente dijera mentiras. Dijo que se había firmado un acuerdo, aunque sólo era el acta de recibido de la propuesta del sindicato. El Ministro dijo que uno de los miembros no firmó y cinco sí. Mienten. Igualmente mienten al decir que un trabajador del Cerrejón gana cinco millones quinientos, cuando un obrero gana en promedio millón trescientos mensuales”, explicó a VOZ Igor Díaz, presidente de Sintracarbón.

Para el sindicato la función del Ministerio debe ser para que se acepte su posición. Por eso cuestionan la visión del gobierno que la cataloga como coherente con la empresa.

Los puntos en debate

A diferencia de lo que han dicho el gobierno y algunos voceros de la empresa en medios de comunicación, el tema de salarios no es lo fundamental en la negociación. El asunto de fondo y que ha causado el distanciamiento entre las partes es salud: servicio de salud, atención médica y entrega de medicamentos, con un nuevo contrato de prestación de servicios de una nueva empresa. Y, el reconocimiento por parte del Cerrejón de las enfermedades profesionales, producto de la explotación minera.

Otro de los puntos es transporte, por ser un beneficio deteriorado de los trabajadores. Con respecto a estabilidad plantean modificar la política de la empresa en el tema de tercerización, y hay planteamientos relacionados con medio ambiente y comunidades.

Paro indefinido

La empresa ha dicho que esperará que pasen 60 días de huelga para ir a un tribunal de arbitramento, pero según el sindicato hay una sentencia sobre huelgas indefinidas. “Hay unos procedimientos establecidos por la ley; son conceptos legales, normas que instituyen que a los dos meses las partes voluntariamente se sienten a buscar soluciones. Para eso hay tres días, si no pasa entrará a mediar el comité de concertación laboral nacional que tendrá un tiempo para eso. Si eso no se da, podría convocarse un tribunal de arbitramento, pero no es obligatorio. Creemos que debe garantizarse por encima de cualquier criterio el derecho a la huelga”, aclaró el presidente de Sintracarbón, quien fue enfático en decir que estarán en paro hasta que sean solucionadas sus problemáticas.