Festival de poesía de Medellín: Un paso tuyo es el alzamiento de los hombres nuevos

Este Festival Internacional significó más alimento a las llamas de Prometeo, a fin de que iluminen la razón a las mayorías del país para que por alto margen se refrende la paz. El no ya gobernó y la paz no se concretó.

Aspecto del Festival de Poesía de Medellín.

Aspecto del Festival de Poesía de Medellín.

Darío Vásquez

Lo escrito por el gran Arthur Rimbaud, convoca e ilumina de alegría y certeza de paz a miles de personas que entre el 18 y 25 de junio, vibraron con el 26 Festival Internacional de Poesía de Medellín, con actos en 22 municipios y dos corregimientos antioqueños, así como otros más en las ciudades de Armenia, Bucaramanga y Pereira.

Se realizaron 12 cursos, dos paneles, dos conversatorios, dos rituales de armonización, ocho conferencias, una muestra internacional de libros y publicaciones de poesía y 20 talleres de poesía, de ellos nueve para niños, que unidos a las distintas lecturas, totalizan 163 eventos con participación de más de 100 poetas y 36 países, incluyendo pueblos ancestrales de las naciones: Mapuche, de Chile; Zoque, de México; Tule-Kuna, de Panamá; Uúwa y Kofán de Colombia.

Esta versión 26, celebró 20 años de la Escuela Internacional de Poesía, que desde 1996 ha alcanzado un ámbito de influencia de 14.000 personas. Rindió homenaje al poeta francés Jean Nicolás Arthur Rimbaud (1854-1891) y a los misterios Eleusinos.

Los misterios de Eleusis

Dice la mitología griega que, profundamente enamorado Hades (dios del inframundo, la muerte y los funerales) con cierta complicidad de su hermano Zeus, rapta a Perséfone, hija de Deméter (diosa de la agricultura y la fertilidad) y del propio Zeus (Rey de los dioses del Monte Olimpo y dios de los cielos y de las tormentas) y persuadiéndola a comer una fruta previamente encantada; la hace su esposa y reina del inframundo.

Deméter disfrazada, la busca por el mundo sin hallarla. Hondamente triste y manteniendo oculta su identidad, se refugia en el palacio del rey de Eleusis, de nombre Heleós; como nodriza de su hijo. Cuando es descubierta, Deméter le solicita permanecer allí. Tiempo durante el cual tampoco brota semilla alguna sobre la tierra.

Zeus, temeroso y previendo gran hambruna para el Olimpo, obliga a su hermano Hades a regresar del inframundo a Perséfone. Pero víctima del encantamiento, ésta desea estar con su esposo Hades. Zeus entonces pacta con Hades, para que Perséfone esté un tiempo en el inframundo y otro tiempo con su madre Deméter sobre la faz de la tierra. Del mismo modo, Zeus pacta con Deméter que si regresa al Olimpo y hace que germine la tierra, le garantiza que Perséfone permanecerá un tiempo con ella y otro con Hades.

Así, cuando Deméter comparte con su hija Perséfone y por tanto es feliz, la naturaleza se alegra, renacen las flores, la tierra da hierbas y frutos. Pero cuando su hija se ausenta, la naturaleza igual entristece y se torna infértil. La mitología de este modo también explica, la existencia de lo que hoy conocemos como las estaciones primavera e invierno.

Los misterios de Eleuses, son entonces, los ritos anuales de iniciación al culto de las diosas Deméter y Perséfone, basados en el mito del rapto. Constituyen el secreto antiguo mejor guardado en el Olimpo, el monte más grande de Grecia, ubicado cerca de Atenas. Culto que se propagó 2.500 años y hasta la época romana, que adoptó gran parte de este. Después, hechos como la invasión de los visigodos a Grecia, el saqueo a Eleusis, el haber quemado en hoguera a seguidores del culto y el imponer a la fuerza el cristianismo; originaron el abandono del mismo.

Mitos y cultura

Mitos, cultura, historia; son voces que a veces resurgen en símil con la realidad siguiente. Nuestros ancestros originarios, también practicaron el culto a muchos dioses, en una auténtica armonía con la naturaleza y el universo, pero fuerzas de ocupación extranjera igualmente llegaron con sus imposiciones y transgredieron todo.

Así como ayer, fuerzas extranjeras -hoy de ocupación económica- agrupadas en el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional e imponiendo el neoliberalismo, nos raptaron las condiciones dignas de existencia así como la paz, a más de la mitad de los pobladores del mundo y su calentamiento global y consumismo, convirtieron ya en víctima a todo el planeta tierra.

De ahí por ejemplo, que el calificativo de ciudad de la eterna primavera, (entiéndase de la eterna felicidad) que se asocia con Medellín, sea apenas una expresión, y en desuso. Y que el otro valor preciado inherente a la vida como lo es la paz, siga amenazado desde la hoy oportunistamente llamada resistencia civil.

Este Festival Internacional significó más alimento a las llamas de Prometeo, a fin de que iluminen la razón a las mayorías del país para que por alto margen se refrende la paz. El no ya gobernó y la paz no se concretó.

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