Parkour: superando obstáculos

“Lo nuestro no es solo actividad física. Quienes nos hemos encontrado en esto, hemos aprendido a tejer lazos de hermandad, que van más allá del entrenamiento”.

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Ivanovich Jiménez B.

Para quienes aún no lo conocen, el “Parkour” es una disciplina física centrada en la capacidad motriz del individuo, que involucra saltos y acrobacias, y tiene como objetivo trasladarse de un punto a otro en un entorno de obstáculos, de la manera más útil y eficiente posible, adaptándose a las exigencias del mismo con la sola ayuda de las habilidades técnicas del deportista. Sus practicantes se desplazan, sin ayuda de ninguna herramienta de seguridad, por terrazas y muros; saltan desde edificios y esquivan escaleras, barandas, y bolardos.

Esta es una disciplina, que busca sacarle el máximo provecho a la flexibilidad del cuerpo humano, y permite enfrentar los miedos, pero al mismo tiempo obliga a superarlos mediante la destreza física. Esta podría ser quizás la razón fundamental por la cual casi que la totalidad de sus practicantes son jóvenes.

Luis Eduardo Acero, un joven de 22 años estudiante de licenciatura en educación física. Conoció el Parkour hace diez años, él es uno de los jóvenes organizado en el grupo “DUM”, Demencial Urban Movement, que se reúne todos los domingos, en distintos lugares de Bogotá, para practicar y enseñar el Parkour. “Lucho” como es llamado por sus compañeros, interrumpió su entrenamiento el pasado domingo para conversar con nosotros sobre su actividad y todo lo que desconocemos de la misma.

–¿Luis, cuéntanos por qué te llamó la atención practicar el Parkour?

–El Parkour, a diferencia de lo que se piensa comúnmente no es un deporte, es una disciplina, ya que no tiene un carácter competitivo, sino que consiste en un estilo de vida, en el que nos exigimos física y mentalmente para la superación de las dificultades. En eso consiste el Parkour, en superar obstáculos, que no siempre son un muro o una escalera, sino que trasciende a obstáculos de todo tipo en nuestras vidas.

Como su esencia no es la competencia, en esta actividad, florece mucho la solidaridad, la fraternidad y el compañerismo; mientras alguno de nosotros se dispone a saltar una barrera, el papel de los compañeros no es solo de espectador, pues el resto por lo general se concentran en alentar y apoyar al compañero. El Parkour, a mí me ha generado motivación para afrontar las dificultades de mi vida joven. y es esa la principal razón de por qué lo práctico.

–¿Cuáles son los principales obstáculos que ustedes como practicantes deben superar en el ejercicio de esta disciplina?

–A pesar de que lo que practicamos consiste precisamente en superar obstáculos, a diario nos vemos sometidos a una dificultad más grande que cualquier barrera o muro: la estigmatización y la discriminación. La gente normalmente no comprende en que consiste este estilo de vida, no saben cuál es nuestra forma de ver la vida y mucho menos conocen las razones del por qué nos juntamos un parche grande a hacer lo que hacemos. En el mejor de los casos, se nos mira como un montón de jóvenes desocupados y desadaptados que pierden el tiempo saltando muros, y en otras ocasiones se nos asocia con delincuencia y drogadicción.

Son innumerables las veces en que mientras entrenamos un domingo por la tarde en algún parque de Bogotá, la policía nos cae a requisarnos y a sacarnos del parque, sin alguna justificación. No han sido pocas las oportunidades en que hemos tenido los agarrones con ellos por no dejarnos entrenar. Por otra parte, en Bogotá, por ejemplo, hay más de veinte mil jóvenes que hacen Parkour de manera permanente y continua, y hoy no contamos con escenarios deportivos para practicarlo. Es decir, por un lado, la policía no nos quiere en los parques haciendo lo nuestro, pero por otro lado tampoco las autoridades nos dan la posibilidad de contar con espacios para quienes hacemos del Parkour, nuestro estilo de vida. Es ese el principal obstáculo para nosotros.

–¿Además de reunirse todos los domingos a entrenar, qué más hacen?

–Lo nuestro no es solo actividad física. Quienes nos hemos encontrado en esto, hemos aprendido a tejer lazos de hermandad, que van más allá del entrenamiento. Generalmente todos los jueves agendamos nuestra actividad para el domingo, escogemos algún lugar de Bogotá con las condiciones para entrenar, y nos damos cita ahí. Los muchachos saben que deben llevar hidratación para la jornada y su almuerzo para después de la práctica. Todos los domingos llegan jóvenes invitados que no entrenan con nosotros a vernos entrenar, por eso una vez terminado el entrenamiento, nos sentamos a departir con ellos después del almuerzo conversando sobre el parkour y otros temas que nos atañen a los jóvenes.

–¿De qué otras cosas hablan?

–Pues entre nosotros hay muchachos que se dedican a distintas cosas además de hacer Parkour, hay muchachos estudiando en el colegio, otros estudian carrera universitaria, otros trabajan y estudian, otros solo trabajan porque no han tenido la posibilidad de estudiar, etcétera. Y conversamos sobre nuestras realidades. Por ejemplo, nos llama mucho la atención, que jóvenes como nosotros, que hacemos este tipo de actividades, no contemos con las garantías y oportunidades que merecemos, mientras el país se lo roban a pedacitos los señores que están en el poder. Si Colombia sigue así, va a ser muy difícil llegar a la paz que nos venden todos los días por televisión.

–¿A qué te refieres con esto último?

–Sí. Es muy bueno que el gobierno y la guerrilla de las FARC, hagan un acuerdo para no seguir la guerra, pero mientras al país se lo sigan robando los políticos corruptos, algún día un grupo hasta más grande que las FARC puede nacer. Para que haya paz de verdad, además de un acuerdo con la guerrilla, es necesario que haya inclusión e inversión social, y que jóvenes como nosotros tengamos las mismas oportunidades que los jóvenes hijos de los políticos corruptos.

–¿Por último que tienes que decir a quienes leen esta entrevista?

–En primer lugar, que quienes hacemos Parkour, no somos delincuentes o drogadictos, nosotros somos jóvenes por el gusto a esta disciplina deportiva nos juntamos alrededor de una forma de ver la vida. Acá también tenemos sueños y aspiraciones. Y, en segundo lugar, a quienes gobiernan a Colombia, decirles que no todo en la vida es el dinero, lastimosamente la corrupción está acabando con el país, porque nuestros gobernantes prefieren el dinero a las relaciones humanas. Desde el Parkour, nosotros hacemos resistencia a esa forma de concebir el mundo, por eso invitamos a los jóvenes inquietos y con sueños, que en esta disciplina ejerciten sus músculos y sus pensamientos, por una nueva realidad para ellos y para los suyos.

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