Rueda de prensa de las FARC-EP: “La guerra está herida”

El paramilitarismo, el futuro de la negociación, la petición de liberar a Simón Trinidad y la experiencia de negociar con militares activos, fueron los temas del primer balance de las FARC-EP después del acuerdo de cese al fuego

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Hernán Camacho

Mientras el gobierno nacional adelantaba sus conclusiones, en directo y con enlace radial para toda Colombia, las FARC hacían lo mismo sin ese despliegue mediático. Al encuentro con la prensa nacional e internacional asistieron, el jefe de negociación de esa guerrilla, Iván Márquez, el jefe de la subcomisión para la terminación del conflicto Carlos Antonio Lozada, la jefe de la subcomisión de género fariana Victoria Sandino y el jefe de la comisión que firmó el acuerdo de combate al paramilitarismo, Pablo Catatumbo.

La importancia del acuerdo

Aun cuando el proceso no ha terminado y hay temas pendientes, la insurgencia celebró que el acuerdo bilateral no solo obliga a una parte. “La firma de un acuerdo bilateral de fuegos, un acuerdo de garantías y seguridad, y un acuerdo sobre paramilitarismo implican, además del silenciamiento de las armas, no más guerra sucia, no más falsos positivos, no más amenaza y asesinatos contra dirigentes populares, defensores de derechos humanos y reclamantes de tierras. No más criminalización a los que han trabajado arduamente por la paz como ha ocurrido con Carlos Velandia y los cuatro jóvenes de Neiva condenados por participar en la protesta social”, señaló el jefe insurgente Iván Márquez en la declaración titulada “La paz será la victoria”.

Las FARC-EP llamaron a quienes aún siguen en contravía a la paz a que se sumen al momento de reconciliación que se está abordando en el país, y reconstruir entre todos la enorme posibilidad de cambio que asoma. Contrario a las declaraciones salidas de tono que han expresado los voceros de la extrema derecha la insurgencia dice: “Queremos verles antes de la firma del Acuerdo Final. Queremos escucharles y encontrar salidas para avanzar hacia el nuevo horizonte nacional”, señalaron los voceros rebeldes.

Y es que entre las voces que se destacan como enemigos de la paz se encuentren algunos alcaldes y gobernadores con tendencia de extrema derecha que han rechazado la posibilidad de instalar campamentos y zonas de normalización en sus territorios. Ante eso, el comandante Carlos Antonio Lozada les envió un mensaje: “las condiciones del acuerdo y los protocolos que los van abrigar, van a convertir esos centros en laboratorios de verdadera paz y real reconciliación”.

Ante las declaraciones del jefe del Centro Democrático, Álvaro Uribe, señalando que la paz estaba herida, la delegación de paz fariana dijo que “es la guerra la que está herida”, en palabras de Pablo Catatumbo respondieron: “herida está la política que quiere solucionar todo con la guerra y que deja como consecuencia el dolor del pueblo colombiano”.

La clave del acuerdo

Pero una de las declaraciones de mayor impacto fue la de Carlos Antonio Lozada, quien llamó “sabia” a la decisión de la mesa de conformar una subcomisión técnica para la terminación del conflicto con militares activos. Una propuesta hecha por las FARC para anteriores procesos de paz, que no se había podido materializar.

“La presencia de miembros activos de las Fuerzas Armadas y oficiales de las mismas ha sido decisiva y determinante para que el proceso esté hoy donde está. Las FARC han sostenido que sin la presencia de los militares la paz no tendría arribo y lo firmado el 23 de junio demuestra que siempre tuvimos razón”, dijo Lozada, quien agregó que la experiencia ha sido enriquecedora para las dos partes: “hemos tenido la oportunidad de decirnos cosas muy duras mirándonos a los ojos y reconociéndonos los unos a los otros y demostrando que no somos enemigos, somos colombianos que defendemos ideas distintas y que en adelante podemos resolver las diferencias sin necesidad de matarnos. Ese hecho le da solidez al anuncio de cese bilateral”, puntualizó Lozada.

Otros acuerdos

El nombre del plenipotenciario Simón Trinidad vino a colación debido a que él es el encargado del plan de dejación de armas. Iván Márquez, señaló que esa guerrilla ya le pidió al gobierno americano, a través del John Kerry, Secretario de Estado, que le aporte a la paz del país con la liberación del jefe guerrillero. Kerry señaló que existe una posibilidad para poner en libertada a Trinidad.

Por su parte, Victoria Sandino, señaló que ya están en marcha los dispositivos técnicos que van a dar “el retorno de menores que han estado en las hostilidades, a entornos familiares y comunitarios”. Preocupación expresada por la guerrillera es que ese acuerdo de sacar a los menores del conflicto debe ser integral y contemplar las garantías suficientes para esos menores y sus proyectos de vida.

Paramilitarismo

El fenómeno paramilitar quedó consignado en el acuerdo. Se destaca el pacto nacional que compromete a todas las fuerzas sociales, gremios, medios de comunicación, iglesias, y partidos políticos para que nunca más se promuevan grupos paramilitares. Pablo Catatumbo reconoció que ese fenómeno es el que representa mayor peligro a los acuerdos de La Habana y advirtió que de no eliminar esas estructuras, enquistadas en la política y la economía, el proceso de paz puede fracasar.

“Consientes, las dos partes de eso, decimos que es necesario promover leyes que incorporen a la Constitución colombiana la prohibición de la proposición del paramilitarismo. En Colombia no hay una legislación que tipifique el paramilitarismo”, señaló Pablo Catatumbo, quien agregó que no solo la seguridad de los guerrilleros que dejan las armas para hacer política, sino la seguridad de los dirigentes sociales y defensores de derechos humanos.

En ese sentido se anunció la creación de una Unidad Especial para la investigación del fenómeno paramilitar adscrita a la Fiscalía General de la Nación, pero con cierta independencia para investigar el paramilitarismo en todos sus componentes como el narcoparamilitarismo, la parapolítica la paraeconomía, la corrupción estatal y la parainstitucionalidad. “No solo paramilitarismo son las bandas criminales”, sentenció Catatumbo.

Lo que falta

El jefe de la delegación guerrillera señaló que lo que falta no es fácil de acordar. “Hay enredaderas jurídicas, se tienden y a veces quedan atrapados quienes las tienden. No nos podemos quedar enredados con temas jurídicos o vamos a tener dificultades artificiales, porque la paz no es una decisión jurídica sino política. Queremos que no se interpongan dificultades leguleyas de orden santanderista. Tenemos que encontrar, con la contraparte y con el país nacional fórmulas para avanzar”, indicó Márquez.

A la hora de conversar sobre la firma final y si esta se realizará en Colombia, como lo señaló un vocero de la delegación gubernamental, Roy Barreras; Iván Márquez, señaló que eso no se ha dialogado en la mesa pero que las FARC quieren firmar en Cuba: “Consideramos que es aquí en La Habana, donde se debe firmar el acuerdo final, pues es acá donde nos han abierto las puertas para este proceso. Queremos expresarle al pueblo cubano la gratitud por todo lo que han hecho y seguro harán por la paz”.

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