Huelga de hambre pide renuncia del rector en U del Tolima

Al parecer, José Herman Muñoz Ñungo, con su postura mentirosa y corrupta ha profundizado la crisis, haciendo que la Universidad vaya rumbo a la intervención y posteriormente a su privatización.

Vista parcial de lo que se vive en el Ducuara de la universidad del Tolima. Foto Nelosi.

Vista parcial de lo que se vive en el Ducuara de la universidad del Tolima. Foto Nelosi.

Nelson Lombana Silva

Un grupo de estudiantes, profesores y trabajadores de la Universidad del Tolima se encuentra en huelga de hambre ante la grave crisis por la cual está atravesando el alma máter y de la cual este grupo responsabiliza directamente al actual rector, José Herman Muñoz Ñungo, al calificarlo de inepto, corrupto, politiquero y burócrata.

Precisamente, en el pliego petitorio de 17 puntos, el primero es la renuncia del rector, por cuanto al parecer este rector con su postura mentirosa y corrupta ha profundizado la crisis, haciendo que la Universidad vaya rumbo a la intervención y posteriormente a su privatización.

Son nueve personas las que están en huelga de hambre: tres estudiantes, tres profesores y tres trabajadores, quienes han indicado que irán hasta las últimas consecuencias.

“La protesta es producto del movimiento de lucha contra el proceso de destrucción de la universidad pública del Tolima, ante el desgobierno, la corrupción y el clientelismo durante los dos últimos años, la crisis presupuestal y financiera que se hizo evidente. Tenemos falta de pago de las primas de navidad, plan de austeridad que lesiona los derechos laborales, académicos, de profesores, empleados y trabajadores”, señaló Jorge Gantiva Silva, profesor de planta de esta universidad.

La Universidad ha sido arrastrada a la encrucijada del modelo neoliberal de la mano de un rector que al parecer posa de demócrata y de “izquierda”, pero en la práctica es un auténtico neoliberal que se mueve en las aguas turbias de la politiquería y la corrupción, según estudiantes, profesores y trabajadores consultados.

La protesta fue definida por la asamblea triestamentaria, y es de carácter indefinido. Los participantes se mantienen firmes y llaman a los demás estudiantes, profesores y trabajadores a vincularse a la protesta que se desarrolla en el parque Ducuara de la Universidad.

Carlos Arturo Gamboa, docente y presidente de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU), se encuentra encadenado y participando de la huelga de hambre que ya prácticamente completa cuatro días, y explica la razón de su protesta: “La Universidad del Tolima hace mucho rato viene en una crisis muy profunda, crisis financiera, académica. Se han intentado todos los escenarios posibles para liberarla de una carga burocrática que la ha sumido”.

“Sin embargo, ha sido imposible, es como hablar con paredes. La semana pasada los estudiantes de Veterinaria hicieron un plantón en la puerta, protestando porque la clínica veterinaria, que se suponía era un gran impacto para la región, terminó siendo otro elefante blanco como el de los Juegos Nacionales en la ciudad de Ibagué”.

“El rector, con su cinismo, simplemente se limita a decir que las cosas van bien, que esto es un problema político, que es un grupo de poder que lo quiere derrocar, pero uno le muestra a la comunidad cifras como las siguientes: en enero, ingresamos y dijo que necesitaba un préstamo de diez mil millones de pesos para superar una crisis que hacía dos meses no reconocía, cuatro meses después señala que necesita 20 mil millones de pesos en crédito. En esas cuentas tan simples se da uno cuenta de la gestión que está haciendo en la Universidad”.

Ricardo Andrés Pérez, profesor de planta de la Facultad de Ciencias Humanas y Artes de la Universidad, también en huelga y encadenado, señaló: “Estamos por un pliego de peticiones que hemos elaborado los tres estamentos de la Universidad del Tolima para evitar que se acabe la Universidad, porque esta última administración de José Herman Muñoz Ñungo, que ha venido desde el 2012, ha despilfarrado los recursos, ha llevado a un extremo el clientelismo, las contrataciones, despilfarro de la planta eléctrica, dudoso destino de los dineros, la incertidumbre del hospital veterinario, compra de computadores con cifras infladas, o sea: muchas acciones que en conjunto han desangrado el presupuesto de la Universidad”.

María Del Pilar Albornoz, funcionaria: “Estoy encadenada y en huelga de hambre porque el rector y el consejo superior no accedieron a unas peticiones que tienen los compañeros. La primera es que el señor rector renuncie, la defensa de la universidad pública y tener un trabajo estable y digno”.

Acerca de la pregunta por qué quiere que el rector renuncie, respondió: “Porque ya pasó por una administración y le quedó grande sacarla adelante, tiene malos manejos, lo que ha originado muchas consecuencias negativas”.

La protesta se sostiene. Todo indica que el rector es cuota del ex gobernador liberal Luis Carlos Delgado Peñón y al parecer el godo y uribista gobernador actual, Óscar Barreto Quiroga, estaría azuzando para que caiga y nombrar cuota suya. Es el oportunismo en pinta. La Gobernación le adeuda más de 60 mil millones de pesos a la Universidad, el gobernador anterior algo alivió la deuda, el actual ni un peso con el cuento peregrino, según se afirma, porque hay rector liberal.

Sin embargo, es válida la protesta de los estudiantes, profesores y trabajadores, por cuanto la crisis estructural de la Universidad es evidente, ante todo por la implementación del modelo neoliberal, que al parecer el rector dice rechazar pero de dientes para afuera, porque al parecer, resulta ser un neoliberal a ultranza. Así se maneja la educación pública en Colombia.

Comments are closed.