Los caminos de la duda: Acuerdos y protestas

Crece la confianza entre los colombianos para expresar su inconformidad y su esperanza de cambio y crece simultáneamente la necesidad de consolidar el proceso que ha contribuido a generar esa confianza.

Foto: Agencia Prensa Rural via photopin (license)

Foto: Agencia Prensa Rural via photopin (license)

Alfonso Conde C.

En medio del entusiasmo general por los avances importantes alcanzados en las conversaciones de paz en La Habana, se desarrollan en Colombia diferentes movilizaciones y protestas ocasionadas por el deterioro de las condiciones de vida de la población.

Tal vez uno de los principales efectos del proceso en curso es la consciencia creciente entre los colombianos de la necesidad de ser protagonistas de nuestro propio destino. Democracia implica participación y ésta se da en forma natural cuando las condiciones generales la permiten sin los riesgos sustanciales asociados con la barbarie ejercida por los explotadores, de distintos pelambres, contra los explotados. La violencia generalizada que llamamos guerra ha estado siempre asociada al interés de esclavizar, de formas diversas, a la mayoría de la población para el favorecimiento de unos pocos que se consideran a sí mismos los beneficiarios, por mandato divino, de las acciones de toda la sociedad.

Crece la confianza entre los colombianos para expresar su inconformidad y su esperanza de cambio y crece simultáneamente la necesidad de consolidar el proceso que ha contribuido a generar esa confianza. Esa consolidación pasa por la continua manifestación masiva del apoyo al proceso y, en el corto plazo, por la preparación de su refrendación popular que tiene que enfrentar la oposición de los sectores desquiciados que intentan perpetuar la violencia asesina y no someter al debate público la continuidad de sus privilegios.

A partir del 15 de julio próximo se realizarán movilizaciones en varias ciudades del país con el doble objetivo de celebrar los avances logrados hacia la desaparición de la guerra y de expresar la profunda inconformidad de la población con las políticas neoliberales en profundización que nos han sumido, al igual que a buena parte del mundo, en las actuales condiciones miserables de vida. El cambio es una demanda general de la población explotada

Con la perspectiva de organizar un próximo paro cívico nacional, durante los próximos 8 y 9 de julio se realizará el Encuentro Nacional de Organizaciones Sociales y Políticas en donde los sectores populares presentarán el balance de sus problemas y condiciones para adelantar la jornada. El papel del movimiento sindical deberá ser determinante para lo cual se requiere, como antes lo decía Dimitrov, “establecer la unidad de los obreros en cada empresa, en cada barrio, en cada región…”, “la unidad de acción de todos los sectores de la clase obrera, cualquiera que sea el Partido u organización a que pertenezcan”.

Comments are closed.