Ataque premeditado a las FARC

Provocaciones dejan al descubierto unidades militares en contra del proceso de paz.

Redacción Política

“No es cierto que fue un combate de encuentro y no es cierto que fue un error de las FARC-EP”, señaló el jefe insurgente, Timoleón Jiménez, después de escuchar a los voceros gubernamentales referirse a lo sucedido el pasado 8 de julio en zona rural del municipio de La Uribe, Meta.

Para iniciar la dejación de armas y hacer efectivo el cese bilateral al fuego las FARC y el Gobierno nacional pusieron en marcha el mecanismo de verificación tripartida junto a la ONU, destinado a conformar las Zonas veredales de Normalización. Tal mecanismo dispuso del traslado de un determinado número de comandantes guerrilleros a La Habana. Ese traslado se debía coordinar con el CICR, y para tal afecto se aplicarían todos los protocolos utilizados para este tipo de operativos que se vienen realizando desde hace cuatro años con ocasión de las conversaciones de paz.

Un guerrillero debía trazar un cuadrante desde las coordenadas previstas para el aterrizaje del helicóptero que transportaría a los insurgentes. Al interior del cuadrante debía estar despejado de tropas oficiales mientras se movilizarían por allí los comandantes viajeros. Una patrulla militar no acató la orden y penetró el cuadrante atacando la comisión guerrillera que pretendida llegar al punto en el cual un helicóptero del CICR aterrizaría.

De acuerdo a las informaciones dadas por Humberto de la Calle, existió un error en las coordenadas. Error que reconoció el jefe de las FARC pero advirtió que antes de producirse el combate, los insurgentes en la zona se contactaron con el jefe de la patrulla militar, coronel David Gómez, de la Brigada Móvil número 2, quien se negó a la petición de la comunidad de movilizar las tropas para evitar algún enfrentamiento.

“Ninguna patrulla de las Fuerzas Militares entra en acción sin previa autorización de su mando superior, y estoy seguro que en este caso por la delicadeza de la situación, debió ir al Comando general de las Fuerzas Militares, de donde supongo y hasta que no se compruebe lo contrario, se dio la orden de asaltar esa comisión”, advirtió Timoleón Jiménez.

El coronel Gómez, dio la orden a la patrulla para atacar a los insurgentes y se produjo un combate cuyo saldo para las tropas insurgentes fue de tres heridos. En un comunicado público el Bloque Jorge Briceño, señaló que existe un interés de sabotear el proceso de paz; y se preguntan: “¿Quiere eso decir que no se garantiza que el Ejército Nacional, presente en una zona, se abstendrá de atacar las unidades de las FARC-EP que se presentan a un sitio previamente acordado con el gobierno nacional y sobre el cual éste ha realizado todas las gestiones para facilitar la gestión planificada? ¿Es para esa clase de ataques, a traición, que permanece la tropa en La Uribe?”.

La insurgencia señala que son reiterativos los operativos militares desde las proximidades de La Uribe hasta la vereda Santa Elena, lugar donde se adelanta la operación humanitaria de desminado. Dichos despliegues sugieren provocaciones a las tropas guerrilleras que se encuentran en tareas pedagógicas y políticas.

El hecho muestra la débil unidad de mando de la cúpula castrense con el proceso de paz y lo difícil que puede resultar el tránsito de la tropa guerrillera a las zonas veredales de normalización, el respeto a la comisión tripartita de verificación y los protocolos de seguridad en dichas zonas. “Hay personas que no quieren apostarle a la paz y aprovechan las circunstancias para generar provocaciones”, destacó Timoleón Jiménez.

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