¿En peligro el patrimonio bumangués?

Para los trabajadores, no son claras las intenciones de la Administración de la ciudad con la empresa que da agua a un millón trescientos mil santandereanos

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Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Trabajadores del Acueducto Metropolitano de Bucaramanga, AMB, denuncian el desinterés del alcalde de esa ciudad, Rodolfo Hernández, para gestionar recursos y renegociar deudas a favor de esa empresa, que ya cumple 100 años como patrimonio estatal.

El actual conflicto se originó cuando el burgomaestre asumió sus funciones y quiso nombrar como gerente a alguien de su confianza, sin que se haya terminado el contrato con el actual gerente Ludwig Stünkel García; para sacarlo habría que pagarle una indemnización de alrededor de mil millones de pesos.

Según Sintraemsdes, desde la administración de la ciudad se inició un proceso de desprestigio contra la empresa, sin saberse el fin: Desprestigiar a la administración del AMB para forzar su salida o demeritar a la empresa para luego justificar su venta.

Por otra parte, desde hace algunos años el AMB ha hecho inversiones necesarias que le han dejado grandes deudas y actualmente requiere recursos para el embalse y una renegociación de la deuda con algunos bancos: al Banco de Bogotá le adeuda 140 mil millones de pesos con los que se construyó el Embalse de Bucaramanga. También debe 58 mil millones a la misma entidad, invertidos en la infraestructura para la conducción del Embalse a la planta de Bosconia y para media planta de tratamiento Los Angelinos.

“Aún faltan 200 mil millones para la infraestructura requerida para llevar de ferrovías al tanque mayor de Girón, porque hay que comprar los terrenos, las tuberías y la construcción de ocho tanques. Aunque esa planta esperaría hasta 2022”, comentó Rafael Ovalle, de Sintraemsdes.

Según el sindicato, la gerencia ha pedido ayuda al Gobierno nacional, quien tiene acciones en la empresa, para poder sobrevivir a los actuales problemas de solvencia económica, ya que todos los recursos están invertidos en infraestructura.

“Lo que tiene mal a la empresa son los intereses de esos préstamos que son I.P.C. más 8% en dos bancos; entonces hay que hacer la gestión para renegociar esa deuda. El gerente de la empresa ya ha hablado con Findeter para que nos acepten la tasa compensada que nos ahorraría unos 30 mil millones de pesos. Pero el Alcalde lo que ha dicho es que eso no sirve para nada, y lo que se ve es que no quiere hacer gestión por la empresa”, explicó el dirigente sindical.

Retos y problemas

Otro de los retos del AMB es darle agua al municipio de Lebrija, lo que exige la construcción de dos tanques de almacenamiento y dos estaciones de bombeo, que se harán con recursos del departamento y el Gobierno nacional.

Aunque el Alcalde ha planteado públicamente que él no quiere vender el Acueducto, y en el Plan de Desarrollo de la ciudad, el Concejo dejó claro que la empresa no se venderá, los trabajadores no tienen confianza. “Como la empresa está por acciones tenemos que estar pendientes ante cualquier gestión que pretenda venderla”, dijo Rafael Ovalle.

Para el sindicato el problema de la empresa es la campaña de desprestigio que ha hecho el Alcalde de la ciudad, sin saber qué intereses hay detrás de esas actitudes. Por eso, la respuesta de los trabajadores para defender a la empresa ha sido con procesos de concienciación y vinculación de las comunidades, y otras organizaciones sociales para hacer un frente común y defenderla.

El Acueducto Metropolitano de Bucaramanga es una empresa con 100 años de existencia, tiene 507 trabajadores para hacer realidad la llegada del líquido vital a un millón trescientos mil habitantes del área metropolitana: la capital, Girón y Florida; la mitad de la población de Santander. Es esa la importancia de una entidad que deben defender todos los santandereanos, como patrimonio público.

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