La tumba de Antígona: Una amazona en la Bastilla

Théroigne de Méricourt, una de las pioneras en la lucha de las mujeres durante la Revolución Francesa y lideresa del tercer cuerpo de ejército de los arrabales.

7 The Women of Paris going to Versailles 1789

Renata Cabrales

“Su belleza fue como un estandarte para la multitud. Vestida con un traje de montar, rojo sangre, el sable al costado, dos pistolas a la cintura, volaba hacia el frente de la pelea”.

Así describe Alfonso Lamartine en Historia de los girondinos, a Théroigne de Méricourt quien fue una de las pioneras en la lucha de las mujeres durante la Revolución Francesa y fue lideresa del tercer cuerpo de ejército de los arrabales. Théroigne, como mujer rebelde, vestía siempre de amazona para representar la feminidad guerrera. De joven trabajó como lechera, empleada doméstica y maestra. Cuando En 1778 conoce a Madame Colbert inicia una vida de cortesana y, debido a esta ocupación, viaja a países como Inglaterra e Italia como amante de algún hombre de prestigio. Se instala en Versalles en 1789 donde estudió literatura y participó en obras de teatro.

Estuvo en París cuando se iniciaba la Revolución y fue reconocida por su defensa del derecho de las mujeres a hacer parte del ejército, llegando a crear un salón donde seguía de cerca los debates de la Asamblea Nacional en Versalles para mantener informados a los seguidores de la Revolución. Allí se encontraba con figuras como Camille Desmoulins, Pétion de Villaneuve, Jacques Pierre Brissot, Danton y Mirabeau. En algún momento, reunida con los jacobinos, insta a las otras mujeres a entregar sus joyas para apoyar las finanzas del ejército rebelde y participó, además, activamente, en los Estados Generales.

Hace más de dos siglos, el 14 de julio de 1789 formó parte del frente de la toma de la Bastilla, donde llegó empuñando una espada al frente de un grupo de mujeres y estuvo en todos los combates.

En 1790, la asamblea decide que la valiente mujer se aleje un tiempo, con la excusa de ejercer una misión en Bélgica, con tan mala suerte de ser detenida en Lieja por las autoridades austriacas, bajo la acusación de espionaje e intento de asesinato de María Antonieta, y por sospecha de intentar poner a la población en contra el emperador de Austria; por lo cual fue detenida y encerrada el castillo de Kufstein, en el Tirol. Tiempo después, el emperador Leopoldo, luego de una conversación con la rebelde mujer, ordena su libertad. Al regresar a París en 1792, es proclamada por los jacobinos como la “Primera amazona de la Libertad”, mereciendo un cargo militar donde decide formar un batallón de amazonas.

En Sociedad Fraternal de los Mínimos, durante un discurso que defendía la formación de su grupo de amazonas, propone crear el ejército de mujeres y cuestiona: “¿Por qué no podemos competir con los hombres? ¿Sólo ellos merecen la gloria? …también deseamos obtener una corona cívica y reclamar el derecho de morir por la libertad, una libertad aún más cara para nosotras, pues nuestros sufrimientos bajo el despotismo han sido más hondos”.

Comments are closed.