Los negocios del nuevo fiscal: Poco temblarán los corruptos

Elegido fiscal el abogado más poderoso de Colombia

Néstor Humberto Martínez tomando juramento en su posesión como ministro de Presidencia.

Néstor Humberto Martínez tomando juramento en su posesión como ministro de Presidencia.

Redacción Política

No era un secreto que el candidato favorito para ocupar la Fiscalía General de la Nación, de la terna presentada por el Gobierno nacional a la Corte Suprema de Justicia, era Néstor Humberto Martínez. Ni Yesid Reyes ni Mónica Cifuentes tenían chance ante el candidato de las mayorías empresariales, políticas y judiciales.

Una elección que se realizó el mismo día en que los candidatos presentaron sus propuestas ante el pleno de la Corte durante 20 minutos, y contestaron preguntas sobre la política criminal que implementarían a lo largo de cuatro años en el ente investigador. Las propuestas que expusieron los candidatos se suscribieron a la eficiencia de la Justicia.

El elegido Néstor Humberto Martínez ha tenido una trayectoria jurídica que se puede denominar de puerta giratoria entre los cargos públicos y los litigios privados de poderosos intereses en el país. Entre sus clientes se encuentran: por la banca el grupo Aval; por el sector azucarero los ingenios del Cauca, Ingenio Pichichí, Ingenio Providencia, Ingenio San Carlos; entre las multinacionales de explotación minera cuenta con la asesoría de Pacific Rubiales, Ventana Gold, Medoro Natural Resources; y del sector asegurador MF Global, Mapfre Seguros, entre otros.

Televisión

Pero su éxito no solo está en la asesoría a sus clientes en fusiones, escisiones o liquidaciones de empresas. La firma de abogados Humberto Martínez ha estado ligada a la acción política en favor de esas empresas. Martínez ha sido protagonista como defensor de los intereses de los canales privados de comunicación RCN Televisión y Caracol Televisión. El elegido fiscal, en el año 2014, fue clave para oponerse a la licitación del tercer canal y dejar sin piso jurídico dicha licitación.

En aquel momento, Martínez diseñó una estrategia mediática y jurídica. A la primera apeló configurando una matriz de información cuyas opiniones en contra del proceso licitatorio fueron escuchadas en los medios de comunicación de cada una de las organizaciones dueñas de los canales, la Organización Ardilla Lülle y el Grupo Santo Domingo. Lograron aislar la voz de los comisionados de televisión encargados de sacar adelante la licitación al tiempo que desprestigiaban el trabajo de la otrora Comisión Nacional de Televisión.

El banquero Luis Carlos Sarmiento Angulo ha sido un cliente cuyos intereses ha salvaguardado Martínez por un tiempo considerable. No solo ha asesorado al grupo en su expansión de sus bancos por Centroamérica, sino que fue el gestor de la operación bursátil en Wall Street. La operación financiera le dejó a la organización dos billones de pesos por la emisión de sus acciones. Pero Martínez estuvo como mediador en el negocio que el grupo bancario adquiere del diario El Tiempo. Desde ese día los negocios del Grupo Aval quedaron validados mediáticamente al tener la casa editorial más grande de Colombia a su servicio.

En otro de los sonados casos en que Martínez es defensor se trata de los azucareros. El pasado octubre se conoció una sanción a los ingenios azucareros, entre ellos empresas del portafolio de la organización Ardila Lülle, del orden de $324 mil millones impuesta por la Superintendencia de Industria y Comercio. La Asociación de Cultivadores de Caña, Asocaña, le encargó a Martínez la defensa del gremio y de inmediato señaló: “Sanción es una pena de muerte para el sector azucarero”.

Paramilitarismo

Pero el primer reto justamente estará con la organización dueña de la empresa de gaseosas Postobón. El mismo día en que se conocía la elección de Martínez, el Tribunal Superior de Bogotá compulsaba pruebas a la Fiscalía General de la Nación para que iniciara investigaciones contra la empresa de gaseosas por sus presuntas relaciones con el jefe paramilitar Héctor Julio Peinado Becerra de las Autodefensas Unidas de Colombia, AUC, en el departamento del Cesar.

De acuerdo con el Tribunal, no queda clara la participación de la empresa Postobón en una operación de financiamiento al grupo paramilitar que operaba en la zona: “El distribuidor de Postobón mensualmente me daba 15 cajas de gaseosa, yo las negociaba en un depósito y le ordenaba al carro que repartía que las dejara en tal lado y el del depósito me daba 150 mil pesos mensuales por esa gaseosa. Eso lo ordenó el gerente de Postobón que estaba en el año 1999 o 2000. Unas cuotas eran voluntarias y otras obligatorias. Con la reunión que se le había hecho al comercio se le avisaba al negocio y se mandaba a cerrar al que no colaboraba”, señalaron los togados del Tribunal.

Se espera que bajo la administración de Martínez se llegue a las últimas consecuencias para las empresas que colaboraban con las organizaciones paramilitares.

Tierras

Pero otro sonado negocio tiene a cuestas Martínez. La explotación de tierras baldías unió a los superpoderosos Ardilla Lülle, Grupo Santo Domingo y Sarmiento Angulo. La adquisición de tierras con destinación exclusiva a campesinos pobres fue la práctica de los conglomerados económicos para adquirir esas miles de hectáreas de manera ilegal en función de sus agronegocios. Al estallar el escándalo en el año 2013, a Martínez le encargaron de legalizar la adquisición de baldíos en favor de los nuevos empresarios del campo. El resultado fue la ley Zidres que fue aprobada una vez Martínez de nuevo volvió a la función pública como el “superministro”.

Desde esa posición también fue artífice para que el desarrollo rural integral propuesto en el Plan Nacional de Desarrollo del segundo gobierno del presidente Juan Manuel Santos se fundara en el apalancamiento de grandes proyectos de inversión ya no solo dirigidos a la altillanura sino en todo el país. De lo que se sustrae que será poco probable que el rezagado proceso de restitución de tierras pueda darle el empujón suficiente para que las víctimas retornen a sus tierras como verdaderos dueños.

Cambio Radical

“Que tiemblen los corruptos”, dijo Martínez luego de ser notificado por la Corte Suprema de su elección, al tiempo que se rememoraban las investigaciones por delitos de corrupción que tienen en su haber ex gobernadores y ex alcaldes de su partido Cambio Radical.

El encargo de los poderosos intereses de los más ricos fue cumplido y Néstor Humberto Martínez se retira del despacho presidencial para ser ternado a la Fiscalía General de la Nación. Ahora dirigirá las investigaciones en las que se encuentran el expresidente Álvaro Uribe, su copartidario Germán Vargas Lleras y sus clientes más importantes.

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