“La paz sí es contigo”: Batalla contra la desinformación

“Lo más importante es que esta campaña ayude que gente no organizada, distinta a nosotros, inquieta, dedicada a su hogar y a su trabajo, se sienta involucrada, participe y se sume a la construcción de un gran movimiento por la paz”.

La alegría del sí. Foto APR.

La alegría del sí. Foto APR.

Redacción política

No es la primera vez que la izquierda colombiana se encuentra en torno a la paz. Las movilizaciones a lo largo de los cuatro años de conversaciones con la guerrilla de las FARC-EP, han sido impulsadas por los sectores sociales y partidos políticos matriculados, desde hace décadas, con la solución política al conflicto. Ahora que la firma del acuerdo para la paz estable y duradera se aproxima, la izquierda vuelve a asomarse unida para la última, y más importante campaña, el sí.

El pasado 19 de julio las organizaciones sociales que integran la campaña: La paz sí es contigo se reunieron con el mandatario Juan Manuel Santos en el Palacio de Nariño. Allí expresaron sus expectativa y razones que les permiten creer que se superará el umbral del 13%, en el plebiscito, incluso aseguran que la refrendación propuesta para la primera semana de octubre rondaría los 10 millones de votos.

“Nos encontramos ante una oportunidad histórica en el país representada en la posibilidad real de la consecución de una paz completa; los avanzados acuerdos del gobierno con las FARC-EP, la mesa anunciada con el ELN y la posibilidad de una con el EPL ponen de relieve que asistimos a un nuevo momento político en Colombia en el que podamos transitar hacia el desarrollo de la política en la que ninguna de las partes y posturas en conflicto acuda a la guerra”, dijo Piedad Córdoba en Casa de Nariño.

Y es que el objetivo central de la campaña La paz es contigo es convocar a la sociedad colombiana a respaldar las mesas de diálogo en curso y a construir la paz con justicia social y ambiental, democracia y buen vivir. No obstante lo más importante para las organizaciones de la campaña, es conquistar los corazones y las conciencias de quienes hoy se encuentran mal informadas respecto a los acuerdos de La Habana y los cambios que tendrá el país en la etapa de implementación.

“Pero lo más importante es que esta campaña ayude que gente no organizada, distinta a nosotros, inquieta, dedicada a su hogar y a su trabajo, se sienta involucrada, participe y se sume a la construcción de un gran movimiento por la paz”, expresaron voceros de la campaña.

Sin plan B

No se contempla la posibilidad de perder. Aunque las encuestas señalan que la mayoría de colombianos no aprueban los acuerdos, el reto está en la pedagogía de paz suficiente para revertir las apreciaciones equivocadas que tienen los ciudadanos a la hora de consultarles sobre los acuerdos: “no al castro chavismo”, “no a la entrega del país a las FARC”, “no a Santos traidor”, “Santos es Maduro” y “no a la paz sin impunidad”, son algunas respuestas de la ciudadanía. Las mismas afirmaciones que utiliza la extrema derecha para distorsionar el significado de la paz.

El empoderamiento de esas consignas responde a la indecisión política de Juan Manuel Santos, en apropiarse de lo acordado en la mesa de conversaciones. La inmensa minoría de colombianos han leído los acuerdos debido a la precaria capacidad comunicativa del gobierno.

Algunos analistas consultados por VOZ, ratifican que la estrategia diseñada por el alto Gobierno frente al proceso se suscribe a decirle al país que logró desarmar a las FARC y no las implicaciones que acarrea el desarrollo agrario integral, la participación política, la nueva política antidrogas, la reparación a las víctimas y la Jurisdicción Especial para la Paz.

“La campaña debe estar en la calle, con mensajes contundentes frente a las posibilidades favorables que traerá el acuerdo de paz, los beneficios para la cotidianidad de los colombianos que contienen los puntos de La Habana. Es decir hacer la paz más propia en la vida de cada colombiano. La paz es alegría y eso hay que comunicarlo”, le dijo a VOZ el politólogo Óscar Sotelo.

Error santista

Aunque en su discurso inaugural de la legislatura 2016-2017, en el Congreso de la República, el mandatario colombiano asumió como propia la agenda legislativa para dar vía libre a la implementación de los acuerdos: Sin embargo, los colombianos siguen sin entender cómo la restricción de derechos y libertades que contiene la reforma al Código de Policía o la puesta en marcha de las Zidres, mecanismo de apropiación ilegal de tierra de campesinos, van en contra de la agenda de La Habana. Un completo contrasentido.

Pero lo que causó mayor indignación en el discurso el 20 de julio que puede golpear la concurrencia de los ciudadanos a las urnas, fueron afirmaciones del primer mandatario frente a las cifras positivas en educación y salud, que contradicen la realidad y el padecimiento de los colombianos con las EPS.

Se espera que el “no” sea utilizado por la extrema derecha, la que asegura hará carambola derrotando al gobierno Santos y dejando sin legitimidad popular el proceso de paz. El reto por el sí demanda esfuerzo y trabajo permanente despertando a los ciudadanos la inquietud de un nuevo momento político que trasforme la democracia colombiana y las formas de hacer política.

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