Cinco tercerizados por cada trabajador de planta

Dirigentes sindicales discutieron sobre cómo enfrentar esta forma de contratación que deja precarización laboral y pobreza en comunidades

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Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

Según la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, en Colombia el problema de la tercerización afecta al 50% de la Población Económicamente Activa, PEA, que hoy está en 22.150.000 personas, a través de cooperativas de trabajo asociado, empresas de servicios temporales, contratos de prestación de servicios, sociedades anónimas simples, informalidad laboral, contrato sindical y aprendices.

La preocupación generada por las cifras que demuestran la debilidad o la mala calidad de las formas de contratación, produjo que organizaciones como la CUT, la Confederación de Trabajadores de Colombia, CTC, y algunos sindicatos globales como Industriall, convocaran al Encuentro Nacional contra la Tercerización Laboral, realizado en Bogotá la pasada semana.

“Hay muchos sectores como salud, comunicaciones, que nos dicen, ‘a nosotros nos tienen tercerizados en todos los contratos de las empresas de servicios públicos’. Eso pasa en telefonía, agua, luz. Es preocupante porque ayuda al crecimiento del contrato sindical y elimina la relación laboral. Pregonamos un trabajo decente, es grave que la contratación incluso en el Estado no sea directa, eso se ve en madres comunitarias, salud y educación en la parte administrativa”, explicó a VOZ Ligia Inés Alzate, directora del Departamento de la Juventud y Erradicación del Trabajo Infantil, del ejecutivo nacional de la CUT, y una de las coordinadoras del evento al que asistieron 125 dirigentes sindicales de todo el país.

El primer día de trabajo, algunos estudiosos del tema hicieron exposiciones sobre el desarrollo de estas políticas económicas en el país y el exterior, y las posibles maneras de enfrentarlo. Asimismo, analizaron la normatividad que permiten estas formas de contratación.

Miradas

Entre las diferentes ópticas sobre la problemática, algunos participantes expresaron que si ya la Corte Constitucional ha dicho que no es misional la labor que puedan desarrollar los trabajadores en una empresa, sino permanentes; hay que acabar con el Decreto 583 de 2016 y no demandar para cambiar el término. Según ellos, lo que se busca con este es acabar con el espíritu del sindicalismo, al permitir la proliferación de los contratos sindicales.

Carlos Bustos, coordinador de Industriall para Colombia, sindicato global que afilia en todo el mundo a trabajadores minero-energéticos, de la química, del vestido, calzado y cuero, dijo que esta forma de contratación es muy similar a la esclavitud porque va en detrimento de los ingresos de los trabajadores, produce precarización en el empleo y miseria en los lugares donde se presenta: “Ha sido impulsada por las multinacionales para bajar costos y aumentar ganancias. Es decir, no contentos con llevarse los recursos naturales dejándonos enfermedades y aniquilado el medio ambiente, estas empresas llegan a nuestros países a bajar costos de mano de obra y a precarizar”.

En palabras del representante de Industriall, en Colombia por cada trabajador de planta hay cinco de manera tercerizada, lo que requiere respuestas contundentes de los trabajadores y las comunidades afectadas. En este sentido, se muestra como ejemplar el trabajo de la Unión Sindical Obrera, USO, en los campos de explotación petrolera de Puerto Gaitán, Meta, donde se logró contratación de mano de obra local.

El encuentro aclaró dudas sobre la problemática, entregó elementos de juicio y dejó tareas para que en al ámbito regional y nacional, en unidad se adelanten acciones que logren romper esta forma de contratación y dignificar las relaciones laborales.

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