Subcomisión de inspección del fin del conflicto visitó Planadas (Tolima)

Dicha subcomisión se declaró satisfecha, entre otras cosas, por el interés de la comunidad de que el proceso de paz salga avante y la región pueda desarrollarse de la mejor manera con la presencia efectiva del Estado.

Marco León Calarcá, delegado de paz de las FARC.

Marco León Calarcá, delegado de paz de las FARC.

Nelson Lombana Silva

La subcomisión técnica de inspección del fin del conflicto armado que vive el país durante más de 50 años en su última fase, visitó en días recientes el municipio de Planadas (Tolima), exactamente la vereda San Miguel, en el corregimiento de Gaitania, con el fin de ultimar detalles relacionados con la ubicación temporal del movimiento guerrillero, la delimitación y el despeje de las distintas inquietudes de la comunidad y las autoridades municipales.

Cumplida la tarea, dicha subcomisión se declaró satisfecha, entre otras cosas, por el interés de la comunidad de que el proceso de paz salga avante y la región pueda desarrollarse de la mejor manera con la presencia efectiva del Estado ya no con planes militaristas como el plan LASO de 1964, el Plan Colombia, el Plan Honor o el Plan Consolidación que tanto daño le han venido haciendo a las comunidades que pueblan estas empinadas y ubérrimas regiones tolimenses.

Se necesita, por el contrario, más educación, más salud, más créditos blandos, más centros de acopio y más estímulos para el campesino producir, lo cual se materializa con mejores vías de comunicación, comercialización, subsidios y apoyo incondicional por parte del gobierno central. Al decir de las comunidades, ese es el verdadero rostro de la paz, lo demás son simple carreta y falsas expectativas. “A estas alturas –dijo un campesino– nos comemos el hilo pero no la carreta”.

El comandante de las FARC-EP que integró esta comisión, Marco Calarcá, se declaró satisfecho de la actividad realizada por la vereda San Miguel, sobre todo por el cálido recibimiento de las comunidades y de las mismas autoridades municipales.

Dijo enfáticamente ante los medios de comunicación que la comunidad apoya la paz porque considera que la paz le va a transformar su vida cotidiana. En ese sentido dijo el líder guerrillero: “Ese es el objetivo”.

Se declaró preocupado por el bajo conocimiento que tiene la comunidad de los acuerdos que se vienen sucediendo en la mesa nacional de La Habana (Cuba) entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno nacional de Santos. Indicó: “Estamos obligados a hacer una mayor pedagogía de paz porque hay bastante desinformación”.

Además del comandante guerrillero Marco Calarcá, la subcomisión que visitó esta vasta región la conformaron: Diego Bautista, delegado de la Oficina del Alto Comisionado para la Paz; y Martín Fernando Nieto, general miembro de la subcomisión técnica del fin del conflicto.

Diego Bautista señaló al término de la visita: “Hicimos un diálogo con la comunidad, el alcalde y las organizaciones, al igual que se realizó el trabajo con la comisión técnica y al término de la misión tenemos toda la información para delimitar la zona”, según recoge El Nuevo Día en su portal virtual del 15 de agosto de 2016.

Así las cosas, el proceso de paz avanza, a pesar de la incomunicación de los medios de comunicación, los bandazos del presidente Santos y la insistencia de los guerreristas que nunca van a la guerra, liderados por el Centro Democrático y su principal líder, Álvaro Uribe Vélez. “Si los hijos de Uribe Vélez tuvieran que ir al campo de batalla, con toda seguridad el ex presidente narcoparamilitar sería el primero en estar por la paz y la reconciliación de los colombianos”, anotó un líder popular tolimense.

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