Clavos calientes

Roy y la pantalla

Los voceros del Gobierno Nacional y de las FARC-EP en La Habana no ocultan la inconformidad con el senador Roy Barreras de reciente integración en los diálogos en representación del Gobierno, porque ante la parte oficial siempre se presenta como el enviado especial del presidente Santos para los temas en discusión; mientras que arremete contra la guerrilla cada vez que está frente a un micrófono, al tiempo que filtra a medias los debates confidenciales que se adelantan. Un vocero tan locuaz e irresponsable no es conveniente para garantizar la seriedad con que ambas partes asumen la tarea de construir el acuerdo de paz.

El senador Roy Barreras. Foto: Colprensa

El senador Roy Barreras. Foto: Colprensa

Militares y guerrilleros

En la verificación de las condiciones de los sitios donde estarán ubicadas las Zonas Veredales Transitorias de Normalización y los Puntos Transitorios de Normalización, que albergarán a los combatientes mientras se implementan los acuerdos de La Habana, ha llamado la atención el trabajo en llave de miembros de la Fuerza Pública y de la insurgencia. “Se entienden bastante bien”, aseguran testigos de estos encuentros. Los periodistas han registrado momentos de integración y de amenas conversaciones entre militares y guerrilleros. Al parecer entre ellos va más rápida la reconciliación que con algunos civiles del establecimiento que destilan odio contra los comandantes de las FARC-EP.

Las amenazas de Trump

En la campaña presidencial de Estados Unidos, en la que no hay candidato bueno, se hicieron famosas las frases estúpidas del republicano Donald Trump. La semana pasada en Carolina del Norte cuestionó la promesa de Hillary Clinton de reformar la segunda enmienda de la Constitución que establece el derecho al porte de armas por parte de los ciudadanos estadounidenses. Trump al criticar este anuncio de la candidata demócrata, de hecho incitó a que actúen contra ella “los muchachos de la segunda enmienda”. La frase fue interpretada como una invitación a que la ataquen los vendedores de armas que son un auténtico poder en la potencia del Norte.

La Iglesia y la paz

En los últimos días arreciaron las críticas a la jerarquía eclesiástica católica por la actitud débil frente a los procesos de paz. El cardenal Rubén Salazar mantiene una posición dubitativa, casi de sí pero no, manteniendo una aparente neutralidad que en materia de paz la Iglesia no puede asumir. Salvo la actitud consecuente de monseñor Augusto Castro, de los arzobispos de Cali y Tibú y del padre Darío Echeverri, entre unos pocos, la jerarquía aparece perdida en esta materia. La Comisión de Conciliación Nacional que en épocas pasadas jugó un papel fundamental aparece perdida en esta ocasión.

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