Notas al sol: Separar las aguas

“Hoy hay una gran oportunidad de replantear la manera excluyente como se ha construido la política del país”, afirma el Congreso de los Pueblos, de acuerdo, la lucha por el sí en el plebiscito es parte de la construcción de esa correlación de fuerzas.

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Zabier Hernández Buelvas

Lo que se va a votar el día del plebiscito es la refrendación de los acuerdos de La Habana para construir la paz con justicia social, pero esta será ante todo el resultado de la lucha social y masiva del pueblo colombiano, cuyo mayor instrumento en esta etapa son precisamente los acuerdos que se logren entre el Gobierno Nacional, las FARC-EP y el ELN.

Separar las aguas y no quedarse navegando en ellas, saber que existen más de dos aguas, significa entre otras, saber en qué momento de la historia de la lucha de clases estamos. Se equivocan quienes reducen este proceso de La Habana y el plebiscito a la necesidad de resolver una puja entre expresidentes, esa lectura navega en las aguas mediáticas y evasivas de los enemigos de la paz y desconoce el proceso dialéctico de la construcción de una correlación de fuerzas que no se han logrado hasta ahora con las armas.

Para lograr la correlación de fuerzas para los cambios es necesario reafirmar como lo ha planteado El Congreso de los Pueblos en su más reciente comunicado (12.08.2016) “la necesidad que las comunidades, organizaciones sociales y políticas, los diversos sectores de la sociedad, tengan un lugar protagónico en la construcción de la paz, participando activamente en la implementación de los acuerdos de La Habana y en el proceso de diálogo y negociación, que esperamos avance en la fase publica a partir de los acuerdos establecidos, entre el Ejército de Liberación Nacional y el Gobierno Nacional” El pueblo es la tercera y más importante agua, su capacidad y potencialidad transformadora, base esencial del proyecto de unidad política y de acción popular para el cambio.

La paz no será completa hasta que el ELN logre también a través del diálogo, desarrollar una agenda y el Gobierno Nacional se comprometa con su implementación. Las realidades y los tiempos que cada proceso asumió, no pudieron darle al país un diálogo integral y total en un solo tiempo, esto no invalida los esfuerzos que por separado han hecho las FARC-EP y el ELN. Desarrollar el principio de un solo proceso de paz y dos mesas, asigna a cada uno su rol y valoración histórica en la lucha por la paz. Invalidar una o la otra no es constructivo para la unidad de las izquierdas. Construir la paz verdadera es una tarea del pueblo y no de ejércitos por muy revolucionarios que estos sean.

“Hoy hay una gran oportunidad de replantear la manera excluyente como se ha construido la política del país”, afirma el Congreso de los Pueblos, de acuerdo, la lucha por el sí en el plebiscito es parte de la construcción de esa correlación de fuerzas. No confundir las aguas y separarlas, es necesario frente a una extrema derecha que cierra filas para mantener sus privilegios en la guerra contra el pueblo. La Paz Sí es Contigo vamos por mas!

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