Paz: mecanismo del tribunal para justicia imparcial

Después de firmado el acuerdo de Justicia Especial para la Paz, estaba pendiente la escogencia de sus magistrados. Un mecanismo único en el mundo se aplicará en Colombia

Humberto De La Calle, Rodolfo Benítez e Iván Márquez, el pasado 23 de septiembre, día de la firma del acuerdo sobre la Jurisdicción Especial de Paz.

Humberto De La Calle, Rodolfo Benítez e Iván Márquez, el pasado 23 de septiembre, día de la firma del acuerdo sobre la Jurisdicción Especial de Paz.

Redacción Política

El Sistema de Verdad, Justicia y No Repetición dispuesto por las FARC-EP y el Gobierno nacional quedó completo con el anuncio de la comisión internacional que escogerá los magistrados que harán parte de la Jurisdicción Especial para la Paz y las Salas de Paz del Tribunal.

La comisión

El anuncio fue hecho por los jefes de las delegaciones de paz, en presencia de los países garantes y acompañantes. Entre los nombres del comité de escogencia se encuentran: El Papa Francisco, el secretario general de las Naciones Unidas, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, la delegación en Colombia del Centro Internacional de Justicia Transicional y la Comisión Permanente del Sistema Universitario del Estado.

Los delegados de esas organizaciones establecerán su propio mecanismo de escogencia para los magistrados: 20 colombianos y 4 extranjeros para el Tribunal para la Paz; y 18 magistrados con nacionalidad colombiana y 6 magistrados extranjeros para las tres salas de Justicia. En caso de necesitarse más será el propio tribunal quien dispondrá de otros 18 magistrados de una lista de elegibles.

Requisitos para la elección

“El comité de escogencia gozará de toda la autonomía e independencia para que pueda cumplir sus funciones de manera imparcial. Las partes acordarán un reglamento de composición y funcionamiento del comité de escogencia, que además regulará los mecanismos de postulación y elección, mecanismos que contarán con la debida publicidad y garantías de transparencia de manera que faciliten el seguimiento y veeduría por parte de la sociedad y que permitan recibir comentarios y opiniones de personas y organizaciones sobre los candidatos”, indica el comunicado 88 de la Mesa de Conversaciones.

Las FARC y el Gobierno nacional respetaron la decisión de no interferir y menos elegir directamente a los magistrados, eso garantizaría independencia de sus organismos, “dejando atrás así los oscuros tiempos en los que la Justicia en Colombia aparecía como herramienta y apéndice de los intereses de los partidos políticos y de los poderes seculares”, señaló el jefe de la delegación de paz insurgente, Iván Márquez. De lo que se trata es de encontrar una justicia imparcial para los nuevos tiempos de la democracia.

El tribunal

El asunto es de vital importancia por cuanto se espera que el tribunal reciba al menos 400 mil noticias criminales ligadas al conflicto armado e inicie las actuaciones pertinentes para cumplir con los principios fijados para la Jurisdicción de Paz, que es encontrar la verdad. Para cumplir con el objetivo de los acuerdos de justicia, las partes señalaron que los magistrados escogidos deberán ser expertos en distintas ramas del derecho pero, en especial, conocimientos en derecho internacional humanitario, derechos humanos o resolución de conflictos.

“En un claro ejemplo de reconciliación, las FARC-EP, para la estructuración del mecanismo de escogencia, hemos confiado en una de las instituciones del Estado que más nos ha perseguido y que, desde nuestro punto de vista, ha ejecutado el derecho penal del enemigo que la comunidad mundial de los derechos humanos ha denunciado como trasgresor del derecho internacional. Habría sido fácil oponernos a ello, por el sencillo ejercicio de recusación jurídica”.

“Corresponde ahora a los tribunales penales de nuestro país mostrar que están a la altura del momento histórico, que no cabe perpetuar prácticas propias de los tiempos de guerra. Para ello, qué mejor herramienta que la autonomía e independencia del poder judicial, ejercida conforme al espíritu de la paz y la reconciliación. En ese camino, sin duda nos encontraremos todos los colombianos”, indicaron las FARC.

Los magistrados

Las partes señalaron que el Tribunal deberá estar conformado con criterios de equidad de género y respeto a la diversidad étnica y cultural. Además de las altas calidades éticas y reconocidas trayectorias profesionales, para ser elegido magistrado del Tribunal para la Paz deberán reunirse los mismos requisitos que para ser magistrado de la Corte Constitucional, de la Corte Suprema o del Consejo de Estado de Colombia, salvo la nacionalidad colombiana para los extranjeros: “Para ser elegido magistrado de Sala deberán reunirse los mismos requisitos que para ser magistrado de Tribunal Superior de distrito judicial. En ningún caso se aplicará un sistema de carrera”, indicaron las partes en el comunicado conjunto.

El Tribunal tendrá la posibilidad de reabrir casos juzgados por la jurisdicción ordinaria. Los falsos positivos, la parapolítica y los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el Ejército colombiano serán de competencia de los magistrados de la Jurisdicción de Paz. Al respecto se espera que los primeros en acudir a los magistrados del Tribunal de Paz sean los militares condenados a penas mayores a ocho años, con la advertencia de que deberán contar la verdad plena sobre sus actuaciones.

En igual sentido, los terceros involucrados en el conflicto y auspiciadores de crímenes, como los empresarios promotores de grupos paramilitares, tendrán una oportunidad de confesar lo sucedido. De no hacerlo la Jurisdicción de Paz estableció una Unidad de Investigación y Acusación para encontrar la verdad sobre este tipo de actuaciones.

No se tiene clara aún la fecha en que quedarán escogidos los magistrados del Tribunal, pero las organizaciones, instituciones y personalidades señaladas para el mecanismo de elección avanzarían en la postulación de nombres antes de la firma final del acuerdo, aunque la entrada en vigencia del Tribunal solo será una vez se integren los acuerdos al bloque de constitucionalidad.

Reclamo fariano

Al margen del tema jurisdiccional, el vocero de la guerrilla hizo un llamado al Gobierno nacional para no dilatar ni poner obstáculos a los avances finales del acuerdo de paz:

“Queremos decir a los colombianos, que aquí en La Habana, las FARC seguimos dispuestas a avanzar en la construcción del acuerdo final, pero necesitamos que cesen ya las obstrucciones propias de un estilo de negociación caprichoso, desgastador, que todo lo dilata, y que pareciera solo actúa para evitar las reacciones adversas de una oposición minoritaria y guerrerista que ya tiene hasta la coronilla al país. Necesitamos que todo el pueblo, los hombres y las mujeres de la ciudad y el campo, los jóvenes y hasta los niños, tomemos en nuestras manos el asunto de la paz que más que a nadie les pertenece.

Este objetivo superior, que representa todo para la nación, no puede ser convertido en asunto de facciones y de mezquindades políticas. La paz es ahora o nunca, que nadie intente arrebatársela a los colombianos con sofismas y patrañas jurídicas. Salvemos la patria sacando la paz adelante. Venceremos”.

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