Caballería ligera: El man está coleto

Uno no entiende cómo es posible que una persona normal tenga tanta megalomanía en su cabeza que considere que todos los funcionarios del Vaticano están equivocados, a pesar de contar con la más larga historia diplomática del mundo.

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José Ramón Llanos

Un taxista barranquillero lo bautizó loco. “Ese man está loco, coleto. Ahora entiendo porque vive a punta de valeriana”. Se refería al expresidente Álvaro Uribe. “Además, el man, piensa que uno es tonto y que no está en la jugada. Uno sabe que el cuento es que a ellos no les conviene la paz, porque buena parte de lo que tienen es producto de la guerra y de los cruces. Así hablaba el taxista costeño. Cuando trata de justificar por qué está casado con el sí. Agregaba: “El pasajero que sube en mi carro, se baja con la nota clara. Porque yo en el camino le voy explicando la vaina con detalles”.

En el camino al aeropuerto tuve que oírle su discurso. Entre otras cosas enfatizaba: “Como estará de zurumbático, el Alvarito, que no se da cuenta que es imposible que él pueda ser el único que tiene la razón y que las demás pintas distinguidas, como el Papa, nada menos que el representante de Dios en la tierra, están equivocadas. Además, imagínate, los Estados Unidos, nada menos, los imperialistas, como los llaman los comunistas, esos gringos que si se las saben todas. Entiendes. Todas. No van saber los gringos si es cierto que las FARC tienen la decisión de cumplir. Por otra parte, a los farianos les conviene cumplir los compromisos porque así tienen más posibilidades que el negro Obama les suelte al Simón Trinidad”.

En el vuelo a Bogotá reflexioné sobre el contenido de la parla del conductor de taxi y concluí que efectivamente el expresidente Álvaro Uribe debe tener algún desajuste en su cerebro, ya que su yerbatera de cabecera lo mantiene a punta de valeriana. Además, uno no entiende cómo es posible que una persona normal tenga tanta megalomanía en su cabeza que considere que todos los funcionarios del Vaticano están equivocados, a pesar de contar con la más larga historia diplomática del mundo. Pero sucede que también están engañados por las FARC y el presidente Juan Manuel Santos, la Unión Europea y la OEA.

También están engañados por la audacia de la guerrilla colombiana todos los países integrantes de la Organización de las Naciones Unidas. Es tan absurda la posición de Álvaro Uribe Vélez, que nos ha convertido en el hazmerreír del mundo. Desgraciadamente parece que el taxista caribeño tiene razón: el man está coleto. Ojalá sea una locura transitoria.

Todo este sainete tiene su lado positivo: la campaña por el No se convierte en una gran diversión y el expresidente deviene en rey de burlas y se olvida de su apología permanente de la violencia. Nunca una locura había sido tan bienhechora.

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