Los rectores de Nariño, comprometidos con el sí a la paz

“En el concepto de convivencia estipulado en los acuerdos de La Habana se ordena la consolidación de una cultura democrática que promueva el buen vivir y nos libere de la indiferencia frente a los problemas de los demás, lo cual es parte de la conciencia del verdadero maestro”.

Movilización por la paz en Nariño. Foto Archivo.

Movilización por la paz en Nariño. Foto Archivo.

Jorge Luis Cabrera C.

Con fecha 23 de agosto, la Unión Sindical de Directivos Docentes (Usididoc) del país hizo pública una declaración en la que plantea los 15 puntos por los cuales esta organización sindical orienta a sus afiliados a votar por el sí a la paz el próximo 12 de octubre.

Los rectores ponen como referencia, para tomar esta decisión, la postura adoptada hace un año, en la ciudad de San Juan de Pasto, en el marco de la II Convención de Usididoc, la misma que fue presidida y prologada por el entonces gobernador encargado, Jaime Rodríguez, quien en su intervención sobre educación y paz hizo énfasis del papel que la educación debía jugar en el proceso de negociación de La Habana, entre FARC y Gobierno nacional.

Desde aquella época la Usididoc planteó “pleno respaldo a los diálogos que se adelantan en La Habana, Cuba, entre el Gobierno nacional de la República de Colombia y la insurgencia de las FARC―EP” y “nos comprometimos con la potenciación de un trabajo participativo y de concertación para la construcción de una pedagogía para la paz en el posconflicto, a nivel nacional, departamental y local, que impacte los procesos de convivencia escolar y contribuya en el escenario de la justicia restaurativa, con la formación de las generaciones que hoy tenemos en la escuela”.

En la declaración pública, resume los 15 puntos que según ellos los convencieron para apoyar el sí por la Paz. Manifiesta lo siguiente:

“Hoy, ad portas de la firma de los acuerdos finales que den por terminado el conflicto armado que nos ha desangrado durante tantas décadas, para iniciar un proceso de construcción de la paz con justicia social en nuestro país, ratificamos nuestro decidido respaldo a la paz y consecuentemente, presentamos a todos nuestros afiliados y directivos docentes en general en todo el país las 15 razones por las cuales los directivos docentes votaremos sí en el plebiscito:

—Directivos docentes y docentes debemos votar sí en el plebiscito porque entre las metas a lograr con los acuerdos de La Habana está la conquista de la dignidad y el bienestar, tras la firma del acuerdo final. Y estos dos pilares, dignidad y bienestar, son parte de las miras de nuestras luchas: el bienestar docente y la dignidad de nuestra profesión.

—El magisterio votará sí en el plebiscito porque en la clarificación del concepto de convivencia acordado en La Habana y que recomendamos asumir en las instituciones educativas, queda explícito el compromiso de generar espacios para la consolidación del respeto y la confianza en el otro, la cooperación y la solidaridad, así como la equidad de género.

—Respaldamos el plebiscito con el sí porque también en el concepto de convivencia estipulado en los acuerdos de La Habana se ordena la consolidación de una cultura democrática que promueva el buen vivir y nos libere de la indiferencia frente a los problemas de los demás, lo cual es parte de la conciencia del verdadero maestro.

—Los directivos docentes estamos con el sí en el plebiscito porque sabemos que en los acuerdos de La Habana no hay espacio para la impunidad, y que para eso se han creado la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No repetición; la Unidad Especial para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto; y la Jurisdicción Especial para la Paz y las medidas específicas para la reparación.

—Directivos docentes votaremos sí en el plebiscito, porque, por fin, después de un cuarto de siglo de nuestra Constitución Política, se creará el estatuto de la oposición, con lo cual la protesta social se despenalizará y en consecuencia las organizaciones populares, los sindicatos y los movimientos sociales podremos expresar nuestro rechazo a medidas gubernamentales antipopulares y negociar nuestros pliegos, sin ser tachados de terroristas.

—Votaremos sí al plebiscito porque los acuerdos de La Habana cuentan con el aval, el reconocimiento y la admiración de la humanidad entera representada en las más grandes y representativas organizaciones, Estados y personalidades, entre las cuales destacamos: ONU, OEA, Celac, FMI, OMC, Unión Europea, Alianza Bolivariana Latinoamericana para las Américas, Unasur, El Vaticano, EEUU, Premios Nobel de la Paz, Países No Alineados y otros que han vivido la guerra y han logrado acuerdos de paz, nutridos equipos de prensa nacional e internacional, asesores, delegados de gobiernos, etc., lo cual reviste estos acuerdos de la más grande legitimidad nacional e internacional.

—Nosotros, directivos docentes, votaremos sí al plebiscito porque tenemos claro que esta votación no será manifestación de respaldo ni de rechazo a ningún gobernante o ex gobernante, no implica adhesión a ningún partido ni movimiento político, ni pertenencia o compromiso con ningún credo religioso. Tenemos claro que no se trata de pagar favores políticos ni de cobrar tropelías de gobernantes de nivel nacional, regional o local, de ahora o de antes de los acuerdos de La Habana.

—Votaremos sí al plebiscito los directivos docentes, porque estamos de acuerdo con la reforma rural integral tantísimos años negada y desvirtuada, pactada por fin en beneficio y reconocimiento de la población campesina, garante de la seguridad alimentaria de todos los colombianos y como un avance hacia la ideal soberanía alimentaria.

—Estamos con el sí en el plebiscito porque con lo pactado en relación con los cultivos ilícitos se reconoce que no es un problema exclusivo del ámbito nacional y que por lo tanto requiere de la más amplia convergencia internacional para su solución, cambiando el enfoque para su erradicación y en defensa de la Madre Tierra.

—Respaldaremos con el sí el plebiscito porque las víctimas han visto en lo acordado en La Habana una solución racional para los daños ocasionados por los victimarios y que posibilita la construcción de una nueva sociedad sustentada en principios y valores, expresados en los acuerdos.

—Estamos con el sí al plebiscito porque somos conscientes de que la votación no será de respaldo ni de rechazo a ningún gobierno extranjero, ni de derecha ni de izquierda. También somos conscientes de que el modelo económico no se toca en los acuerdos.

—Usted, compañero directivo, es integrante de la comunidad magisterial, la cual está en primer nivel de confianza y credibilidad en todo el territorio nacional, por encima de las restantes instituciones del Estado y de otras instituciones no estatales cuya labor y función están en relación directa con las comunidades, por su acumulado histórico en lo relacionado con su comportamiento moral y ético. Esta afirmación ha sido confirmada por encuestas en el ámbito nacional. Por esta razón, su apoyo al plebiscito es un imponderable aporte a la construcción de una sociedad en paz con justicia social.

—Corresponde a los directivos docentes, con los maestros, liderar el proceso de apropiación de conocimientos y competencias relacionados con la memoria histórica, alma y nervio del saber cultural y académico que a su vez es la base de nuestra evolución social y cultural. Parte integrante de los acuerdos de La Habana es el valiosísimo Informe de la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, una contribución al entendimiento del conflicto social y armado en Colombia y base para el trabajo de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición.

—Es tarea de los directivos docentes dirigir los procesos pedagógicos relacionados con la cultura y el territorio. Estos procesos son la base de la construcción de los conceptos de patria, república, democracia y soberanía, que empiezan a cobrar nuevos sentidos y reales contenidos a partir de los acuerdos de La Habana por el poder participativo y decisorio que confieren a las comunidades en los asuntos locales: poder local.

—Es la escuela, con el innegable liderazgo de los directivos docentes debido a su acumulado histórico de luchas en defensa de lo público, la mayor responsable de la reconstrucción del tejido social deteriorado por la guerra, de la cual fue también víctima y nunca actora, lo que le confiere toda la autoridad moral, ética y política.

Esta declaración fue enviada por la Junta Directiva de Usididoc, presidida por Manuel A. López y refrendada además con la firma de José Aníbal Morales en su calidad de secretario general, a todas las subdirectivas del país, para que en las regiones sea multiplicada y aplicada por sus afiliados.

En Nariño, el pasado lunes 5 del presente, se dieron cita en las instalaciones del Auditorio del INEM – Pasto, casi dos centenares de directivos docentes, de igual número de instituciones educativas, para ratificar la decisión de participar en la campaña por el sí, “la paz es contigo”, que adelanta la Minga Nariñense por la Paz, comprometiéndose con desarrollar una amplia campaña pedagógica con estudiantes, padres de familia y comunidad en general en todos los municipios del departamento.

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