Represión contra un joven comunista en Francia

Martin Pontier, secretario federal del Movimiento de Jóvenes Comunistas de Francia en el departamento de Loira, fue condenado este martes 6 de septiembre a ocho meses de libertad condicional por una acción contra la ley laboral.

Foto: PQR/Le Progrés/Maxppp

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Loan Nguyen

Ocho meses de libertad condicional y 3.850 euros de multa (más de 12 millones de pesos). En el anuncio de la sentencia dictada ayer por el Tribunal Penal de Saint-Étienne contra Martin Pontier, secretario federal de las Juventudes Comunistas de Loira y sindicalista de la Confederación General del Trabajo (CGT), la estupefacción y el disgusto deambularon por la sala en un susurro.

El activista de 24 años fue procesado por violencia contra siete agentes de policía durante una manifestación contra la ley laboral el 12 de mayo. Como parte de este día nacional de acción, Martin, junto con varios militantes de la CGT y afiliados al MJCF, protestaron ante el despacho del diputado socialista Jean-Louis Gagnaire. Algunos entraron en este para colgar una pancarta contra la reforma del Código de Trabajo. Esta acción dio lugar a fuertes tensiones con la Policía, que cargó contra los manifestantes en las puertas de la oficina.

Testimonios que exoneran al joven

Otros tres militantes procesados por haber entrado por la fuerza en el local del parlamentario socialista, fueron puestos en libertad el 13 de julio. El diputado y la fiscalía apelaron la decisión del tribunal. Martin fue el único acusado de violencia contra los agentes de policía. “Tiene que ser un superhombre para lograr herir a siete policías en menos de un minuto: eso no lo cree nadie, ¡excepto la Justicia!”, denuncia Jean-Michel Gourgaud, secretario general de CGT del Loira, quien se manifestó junto con cientos de personas ante la corte en Saint-Étienne.

“Nosotros lo que vimos fue que la Policía nos atacó y Martin, aturdido, se derrumbó sobre un coche. Tuvimos que sacarlo de la manifestación”, dice Ariane, activista de los Jóvenes Comunistas de Loira.

Para todos, este es un proceso político

Se confirmó que Martin sufrió contusiones en el cráneo, lo que le produjo dos días de incapacidad laboral. “Martin es una persona que lucha por sus ideas, pero no es violento. Él estaba allí tratando de proteger y calmar a los estudiantes más impulsivos”, dice Christie (no es su nombre real), una asistente social que trabajó con Martin en una escuela secundaria, donde fue supervisor, y que elogia “su manera de construir relaciones con los estudiantes”. Para todos, este es un proceso político. “Al atrapar a una de los referentes principales de las redes militantes de izquierda en Saint Etienne, se está atacando a toda la organización”, dice Anais, activista de la JC.

Pero para su camarada Hedi, estas tentativas de intimidación no deben sofocar la movilización. “Eso nos molesta más. Ahora nos concentraremos en asegurar que la movilización contra la ley laboral empiece de nuevo”, insiste. Si bien este juicio probablemente no detenga el movimiento en Saint-Étienne, ni en otro lugar, la decisión del tribunal podría tener serias consecuencias para Martin.

A pesar de que se salvó de la cárcel con la condición de no cometer delitos en los próximos cinco años, la decisión del tribunal correccional de inscribir esta condena en el boletín número dos de sus antecedentes penales podría comprometer seriamente su ambición de trabajar en el sector público. El joven, inscrito en una maestría de sociología, que esperaba trabajar en investigación pública al final de su formación, puede tener que reorientarse. “Pero no va a cambiar mi activismo”, promete Martin, quien se reserva el derecho de apelar.

L’Humanité

Traducción de David Moreno

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