Continúa la venta de Ecopetrol

La USO explicó los motivos que llevan a miles de trabajadores de la principal empresa de los colombianos a ir a cese de actividades

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Juan Carlos Hurtado Fonseca
@aurelianolatino

No sin antes dejar claro que la Unión Sindical Obrera, USO, está de acuerdo con el proceso de paz de La Habana y que votará por el sí en el plebiscito, el presidente de esta organización, César Loza, explicó en rueda de prensa el pasado 6 de septiembre los motivos por los que están organizando una huelga en la estatal petrolera, Ecopetrol.

La aclaración fue necesaria porque, ante la impopularidad del presidente de la República, Juan Manuel Santos, debido a sus políticas económicas en contravía del espíritu de los acuerdos de La Habana, los promotores del no aprovechan para capitalizar cualquier protesta contra el Gobierno a favor de esa opción en la consulta del 2 de octubre próximo.

El primer tema que rechazan los trabajadores es la privatización, que se dará con “la venta de los activos más importantes de la empresa y las desinversiones que se realizan. Entre las ventas está la de Propilco, comprada por Ecopetrol en 2008 por 680 millones de dólares, le invirtió casi 300 millones de dólares, la modernizó, y ahora, con el aval del consejo de ministros, el presidente de Ecopetrol tomó la decisión de venderla, lo que afecta la integralidad de la empresa”, explicó Loza.

La presidencia de la empresa argumenta la necesidad de esa venta para obtener los recursos necesarios para exploración y explotación; pero el presidente de la USO dice que para eso no es necesaria la enajenación de activos estratégicos, porque la empresa tiene capacidad de endeudamiento y con respaldo del Estado puede desarrollar planes de inversión para obtener esos dineros.

Venden 20 campos

El segundo punto que denunciaron fue la no ejecución del proyecto de modernización de la refinería de Barrancabermeja, a pesar de haber sido declarado en 2012 un megaproyecto de interés nacional con el objetivo de adecuar la planta a los nuevos requerimientos de la industria con inversiones en alrededor de 600 millones de dólares. Aun así, la administración de la empresa tomó la decisión de suspenderlo.

La tercera causa que los llevará a cese de actividades es que el pasado 23 de julio la empresa anunció la venta de 20 campos de producción, proceso que debe estar cerrado a finales del próximo mes de octubre. Para la USO, es una decisión contradictoria con la recuperación de la operación de los campos que tuvo la transnacional Pacific Rubiales en el departamento del Meta.

La entrega de las operaciones que los trabajadores realizan en el terminal Néstor Pineda de Cartagena -tareas relacionadas con la exportación e importación de crudo, derivados y combustibles- a la sociedad privada Puerto Bahía es otra de las determinaciones que rechazan.

Otra medida que marchita a Ecopetrol es el debilitamiento del Instituto Colombiano del Petróleo, ICP, que cuenta en la actualidad con 200 profesionales, muchos de ellos con especializaciones y maestrías. Aun así, la estatal le recortó más del 50% del presupuesto.

Para los trabajadores, también es posible que se esté planeando la venta de Cenit, empresa filial de Ecopetrol encargada del transporte, pues comentan que hay inversionistas extranjeros interesados en dar hasta 10 mil millones de dólares por esta, lo que implicaría llevarse más del 50% de la estatal petrolera, ya que en 2015 sus ingresos representaron el 80% de las utilidades totales de la Empresa Colombiana de Petróleos.

Pero también hay temas de carácter laboral como combustible de la protesta. En palabras de César Loza, con directrices unilaterales de la entidad se desconocen derechos de los trabajadores pactados en la convención colectiva. Para los obreros de firmas contratistas en actividades que no son de la industria, como aseo, vigilancia, transporte y alimentación, se tomó la determinación de recortar los salarios en los nuevos contratos desde 20% hasta 55%.

La posición de la empresa

Por su parte, en comunicado de prensa Ecopetrol rechazó el anuncio de huelga anunciado por la USO y llamó a sus “trabajadores y contratistas a mantener el normal desarrollo de las actividades y a continuar sus labores con responsabilidad y compromiso. En estos momentos, todos debemos asegurar la productividad del Grupo Ecopetrol y superar las difíciles condiciones económicas derivadas de la caída del precio internacional del petróleo”.

Asimismo, dijo que una eventual suspensión colectiva de labores en esa entidad no cuenta con fundamento constitucional ni legal, porque “tiene a su cargo la prestación de un servicio público esencial, a saber: la producción, transporte, refinación y suministro de hidrocarburos y combustibles, críticos para la movilización diaria de todos los colombianos, las labores de los hogares que utilizan gas domiciliario, así como el normal desempeño de todas las empresas del país. La postura, según la cual tenemos la responsabilidad de prestar un servicio público esencial, fue ratificada en la jurisprudencia y por el Ministerio del Trabajo”.

Ante esto, el sindicato argumentó que la sentencia C-796 de 2014 de la Corte Constitucional permite la huelga en el sector del petróleo si quienes protestan garantizan unos mínimos de combustibles.

Para César Loza, el comunicado de la empresa quiere desinformar porque la ilegalidad de la huelga no la puede declarar el Ministerio del Trabajo sino un juez, por lo que ya hubo una queja ante la Organización Internacional del Trabajo, OIT, contra el Gobierno nacional y la administración de Ecopetrol, luego de la huelga de 2004.

La empresa insiste en que ha promovido siempre el diálogo con los sindicatos y ha estado disponible para oír sus inquietudes y propuestas, que mantiene abierta esa vía para superar las diferencias y alcanzar consensos. Lo que es ratificado por la USO, pero comenta que en las reuniones entre la administración y el sindicato no hay respuestas a los cuestionamientos o a la problemática planteada.

Lo anterior ha conducido a que la dirección nacional y las subdirectivas de la organización sindical estén en disposición de dialogar y encontrar soluciones para evitar la manifestación, aunque preparando el paro con asambleas informativas y votaciones entre los nueve mil trabajadores de la firma. La hora cero de la huelga será después del plebiscito del 2 de octubre.

Comments are closed.