Cartas

Un nuevo país

Como colombiano raso, veo la paz al alcance del pueblo y que la democracia lo convoca (plebiscito viene de pueblo) para que, de un lado, con el espíritu desarmado se vuelque a las urnas este 2 de octubre, a fin de que el gran derrotado sea el abstencionismo, la indiferencia, en el entendido de que quien no vota está muerto, y, del otro, sufrague consciente de que en esta ocasión la elección está entre romper con un pasado de violencia fratricida y avanzar hacia un futuro de convivencia nacional, o renunciar a esta y entonces continuar con una guerra intestina de más de medio siglo, haciéndola interminable.

El Acuerdo de La Habana puede ser el principio de la construcción de una nueva República, del tránsito de la Colombia inhumana, subalimentada, subeducada y subgobernada, es decir, vergonzosamente subdesarrollada, a esa soñada Colombia humana que el pueblo colombiano ha estado clamando a lo largo de las precedentes repúblicas prefrentenacionalista, frentenacionalista y posfrentenacionalista, con la actual República perdida, perfilada en la Constitución del 91.

Estamos a las puertas del nacimiento de una real tercera opción o alternativa partidista que abrirá el rumbo de una nueva historia patria colombiana, en que las FARC, que fueron, son y seguirán siendo la única esperanza de redención popular colombiana, continuarán la guerra, como diría el general Clausewitz, por otros medios, como son los de la política, y así, por ejemplo y a modo de propuesta aquí planteada, pues es hora de que el “país nacional”, el pueblo colombiano, dentro de la moderna democracia deliberativa, como dueño de su destino, en esta histórica coyuntura, entre a proponer, funden el partido TNT, o sea, de Transformación Nacional Total, en pos de la materialización por fin de ese “orden justo” inútilmente pregonado en la Carta del 91. José Salcedo (vía Internet).

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Más condenas

Siguen las condenas al Estado colombiano por la responsabilidad de mandos militares y miembros de la inteligencia en varios asesinatos. En el magnicidio de Jaime Garzón intervinieron al menos dos altos oficiales, otros agentes y el ex director del DAS José Miguel Narváez, quien está vinculado al proceso por el asesinato de Manuel Cepeda y acusado de haber entregado una lista a Carlos Castaño de personajes de la izquierda que debían ser asesinados, entre ellos Piedad Córdoba, Wilson Borja, Carlos Lozano y otros integrantes de ONG considerados militantes de las guerrillas. El Consejo de Estado condenó al Ejército y al DAS a pagar novecientos millones de pesos a los familiares de Garzón. Pedro Ruiz (vía Internet).

Éxito en caseta de L´Humanité

Como ya les pudimos informar, nuestra caseta de VOZ tuvo una presencia destacada durante el pasado festival de L’Humanité haciendo llegar un mensaje de paz e igualmente impulsando la campaña por el Sí. Financieramente, a pesar de una cierta disminución de la asistencia al festival, logramos un resultado que nos permitió cubrir los gastos, guardar una pequeña suma para asumir una parte del próximo festival y hacerles llegar mil euros. Recibe un saludo de nuestra célula Robespierre pleno de optimismo por la paz y por tu buen restablecimiento. Manuel Salamanca (vía internet).

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