Vía Campesina comprometida con la paz

“La impresión que me llevo es doble: por un lado una gran esperanza y un gran apoyo al sí, y por otro lado, un gran temor de que no se logren los objetivos sociales, los de la tierra” José Bengoa

Rueda de prensa, en la mesa vocerías de Colombia, Ecuador, Bolivia. Foto Carolina Tejada.

Rueda de prensa, en la mesa vocerías de Colombia, Ecuador, Bolivia. Foto Carolina Tejada.

Carolina Tejada

La Misión Internacional de Solidaridad con Colombia verificará la situación de la tierra y los derechos humanos, y apoyará al movimiento campesino en la exigencia del cumplimiento de los acuerdos alcanzados entre el gobierno y las guerrillas de las FARC-EP.

Desde 20 al 24 de septiembre se llevó a cabo dicha Misión Internacional, organizada por La Vía Campesina Internacional y la Coordinadora Latinoamérica de Organizaciones del Campo.

En Colombia existe Vía Campesina articulada en ocho organizaciones campesinas a nivel nacional. Esta organización tiene aproximadamente cien millones de afiliados en todo el mundo, y cuenta con una importante articulación con las organizaciones internacionales y humanitarias más importantes a nivel mundial.

Un compromiso con la paz de Colombia

En la rueda de prensa los delegados internacionales afirmaron que “nuestra misión es acompañar este proceso de paz y de diálogo y de convivencia pacífica con justicia social para el pueblo colombiano, y para los que han sufrido los efectos de la guerra, los pueblos indígenas, las mujeres y los niños. Así es como cumplimos con este deber de informar a la comunidad internacional y al gobierno nacional de esta misión”.

La Vía Campesina es una de las organizaciones internacionales que han sido llamadas para acompañar el punto uno de los acuerdos de paz, que es el de tierras. “Saludamos esta firma de los acuerdos por la paz, este derecho humano de vivir en paz, derecho humano de los pueblos debe ser realidad y ese es el desafío de la Vía Campesina, el poder estar preparada y lista en acompañar el cumplimiento sobre todo del punto uno. Un poco la misión de esta visita era generar propuestas y presentarlas sistematizadamente a la comisión internacional a la Vía Campesina, así como proponer un plan de trabajo para acompañar esta misión”, afirmo el vocero de Bolivia.

Igualmente hicieron el llamado al gobierno nacional a que inicie prontamente los diálogos con las demás insurgencias, tanto del ELN como del EPL, asegurando que estos “también son actores armados y protagonistas con los que un acuerdo de paz se puede materializar en beneficio de los distintos territorios”.

Por su parte Yuri Ramírez, líder de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro, afirmo que “cuando estamos hablando de soberanía alimentaria, de la participación política o de las víctimas directamente hablamos de la relación campo ciudad, porque todos nos vemos involucrados, los alimentos y las víctimas son del campo y llegan a la ciudad. Por eso para nosotros un reto y un desafío es la unidad entre el movimiento campesino, pero también con el movimiento social”.

Acuerdos con verificación internacional

VOZ dialogó con José Bengoa, quien es un profesor chileno y ex rector de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano de Chile. Por más de 20 años ha venido acompañando la subcomisión de derechos humanos de Naciones Unidas y es uno de acompañantes de esta comisión.

José, en este recorrido de verificación por Colombia, estuvo en el departamento del Cauca. Él comento: “A mí me tocó ir al departamento del Cauca, allí llegaron personas de los municipios de muy lejanas partes como Argelia, Corinto, etc. La impresión que me llevo es doble, por un lado una gran esperanza y un gran apoyo al sí, y por otro lado, un gran temor de que no se logren los objetivos sociales, la tierra etc.”.

Cauca ha sido uno de los departamentos que ha vivido con más vehemencia los efectos de la guerra, allí se han venido rearticulando los grupos paramilitares y tras la idea de acabar con los grupos insurgentes, la presencia militar y el uso excesivo de su fuerza, dejó al paso miles de personas en condiciones vulnerables.

José cuenta que su paso por esta región le dejó grandes impresiones: “Cosas que a mí me parecen importantísimas, que se cumpla el derecho humanitario, que exige reparación de las víctimas, algún tipo de indemnización y sobre todo acompañamiento. Sentí que muchas mujeres, a las cuales les habían matado sus maridos se sentían en una enorme soledad. Podríamos decir, parafraseando al premio Nobel, cincuenta años de soledad, sin apoyo. Con sus hijos viajaron más de cuatro horas para llegar a Popayán, con el propósito de decir lo que les había ocurrido a un grupo de personas que venían de muy lejos. Y esa era también una pequeña esperanza de que su tragedia se conociera, por eso creo que el trato humanitario es fundamental”.

El derecho a la tierra y la sustitución de cultivos

El tema de tierras en el Cauca, es uno de los conflictos más notados, grandes movilizaciones y acciones desde las comunidades campesinas e indígenas se han generado en función de exigir el derecho a la tierra y a vivir en sus territorios en paz.

“Sobre el tema de las tierras hay una gran expectativa, pero un gran temor de que no se pueda cumplir. Hay un desconocimiento enorme de cuál va a ser el procedimiento sobre los tres millones de hectáreas, como de los siete millones que se van a titular. Mucha gente quiere la titulación de tierras. Creo que aquí hay un terreno de alta complejidad al que las organizaciones campesinas deben seguir más de cerca”, comenta el profesor.

Igualmente reflexiona alrededor de los anhelos de paz que se tienen desde las zonas agrarias, particularmente del Cauca en relación a los habitantes de las ciudades.

Frente a ese elemento comenta: “A nivel campesino no se habló tanto de la justicia, del tratado de paz de La Habana, este es un punto más de la ciudad, ellos están más preocupados por la reparación, formas de indemnización, la tierra. Cómo va a ser el capítulo cuarto sobre los cultivos, los procesos sustitutivos, muchos señalaban que si hoy día cambian esos cultivos, pues sencillamente se quedan muertos de hambre. Creo que en este sentido este desafío es de Colombia y la comunidad internacional. Creo que Estados Unidos debe jugar un papel importante que hasta este momento no hace, ahí está el mercado principal a donde va este producto, si ese mercado no existiera, todo sería más fácil”.

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