La paz se defiende en la calle

Arrancó la movilización que permitirá defender lo suscrito entre las FARC-EP y el Gobierno nacional

Aspecto de la Plaza de Bolívar en Bogotá el pasado 5 de octubre. Foto Carolina Tejada.

Aspecto de la Plaza de Bolívar en Bogotá el pasado 5 de octubre. Foto Carolina Tejada.

Redacción política

La consigna fue clara: Paz a la calle. Vestidos de blanco y con una vela encendida, la ciudadanía dio un lección de democracia histórica, el pasado 5 de octubre, en la marcha del silencio. La cita fue en 17 ciudades capitales de Colombia, todas ellas, citas masivas.

La convocatoria surgió en las redes sociales y fueron los estudiantes los que propusieron salir a la calle para defender los acuerdos de La Habana y exigir que la inestabilidad política provocada por los resultados del plebiscito cesara lo antes posible.

Las razones

Pero no solamente la salida a la calle de la ciudadanía fue motivada en reafirmar que los acuerdos firmados en Cartagena, deben implementarse de inmediato, sino porque el presidente Juan Manuel Santos, el día anterior levantó un cese al fuego que se suponía era bilateral y definitivo. El mandatario de los colombianos señaló que el 31 de octubre se levantaría la inoperatividad de la fuerza pública e inevitablemente se reactivaría la guerra. Un anuncio al que el pueblo colombiano calificó de apresurado y equivocado.

La marcha en Bogotá fue la numerosa presencia de los jóvenes y la fraternidad en que transcurrió la jornada. “Diversos sectores sociales se movilizaron masivamente por los acuerdos, lo sucedido el 5 de octubre fue heterogéneo, no todo el mundo se cobijó en la misma consigna, no todo el mundo tenía la misma motivación: algunos pedían acuerdo y otros pedían cumplir el acuerdo. Pero en lo que sí coincidieron fue en que la guerra debe terminar ya”, señaló Federico García, analista y profesor universitario.

Otro aspecto demostrado en la calle fue el rechazo a lo que muchos analistas políticos señalan como la unidad de elites. Y es que el momento de desestabilización que vive Colombia podría conducir a una negociación de la democracia y con ello a una reedición del pacto nacional. Muchos de los jóvenes marchantes reclamaban justamente la apertura democrática que se reclama en los acuerdos de La Habana y no permitir que dos fuerzas políticas de derecha asumieran el papel de pacificadores.

Reacciones

Desde La Habana, la delegación de paz de las FARC en cabeza de su vocero, Iván Márquez dijo: “Ante este respaldo multitudinario de Colombia a la paz, juramos no dar marcha atrás […]Vamos Colombia. Nada ni nadie podrá descarrilarnos de nuestro sueño de paz”. Por su parte, Martín Santos de la Fundación Buen Gobierno señaló tras ver la manifestación: “No sé ustedes, pero hoy veo luz (muy potente) al final del túnel. Se siente la Marcha Por La Paz”.

Lo cierto es que empezó la movilización que no termina en las marchas y plantones. En algunas localidades de Bogotá ya se instalaron asambleas de vecinos cuyo propósito es generar iniciativas y propuestas que logren superar la crisis política y se implementen de inmediato los acuerdos suscritos en La Habana y pactados en Cartagena.

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