Paramilitares asentados en Urabá, Ejército de brazos cruzados

Acosados por un Estado que habla de paz en San José de Apartadó, Antioquia

Foto: El Espectador

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Comunidad de Paz de San José de Apartadó

La Comunidad de Paz de San José de Apartadó deja constancia de los hechos que padece. El accionar paramilitar en las veredas y asentamientos comunitarios de la región no se ha detenido; por esta razón se comparten los nuevos hechos de horror que asedian a los pobladores del Urabá antioqueño:

—El jueves 6 de octubre de 2016 un grupo de militares se estacionó en los cultivos de pan coger de las familias de la comunidad en la vereda La Unión, allí permanecieron dos días, dañaron cultivos y destruyeron árboles de cacao. Esto constituye un claro abuso y violación al derecho de supervivencia que ha generado la Comunidad de Paz en sus espacios de vida y trabajo. La Fuerza Pública de nuevo intenta debilitar y destruir los cultivos y cosechas que las familias de la Comunidad han logrado mantener, pues este espacio es uno de los retornos comunitarios que se conservan desde hace 18 años.

—El sábado 8 de octubre de 2016 un grupo de paramilitares acampó en la vereda Arenas Bajas, en propiedad comunitaria de familias de la Comunidad de Paz allí asentadas.

—El martes 11 de octubre de 2016 la Comunidad de Paz realizó una misión humanitaria para rescatar a las familias que se encontraban confinadas desde el sábado anterior en la vereda Arenas Bajas. Hacia las 17:00 horas la Comunidad, acompañada de dos organizaciones internacionales, llegó al lugar. Allí se comprobó la reiterada presencia paramilitar en el territorio, pues se habían tomado y acampado en la vivienda de un miembro de la Comunidad y los cultivos de pan coger estaban hechos trincheras y campamentos paramilitares.

Durante varios minutos se sostuvo una acalorada discusión con los paramilitares. Al momento de exigirles que desocuparan los espacios de vida de la comunidad, los paramilitares recalcaron que no se van a ir de la zona pues su principal objetivo es quedarse en los territorios.

—El miércoles 12 de octubre, en el sitio conocido como Pela Huevo, paraje de la vereda Arenas Altas, miembros de la Comunidad fueron impedidos para realizar trabajos agrícolas por tropas militares que se encuentran acampadas en los terrenos y cultivos comunitarios en dicha vereda. Allí los militares afirmaron que ellos son conscientes de la presencia paramilitar en la región, pero que no van a hacer nada, pues “toda denuncia que realice esa HP Comunidad de Paz la van a tergiversar ante la opinión pública y comunidad internacional como ’montajes de la Comunidad de Paz’”.

Estas afirmaciones de las instituciones del Estado no sorprenden, pues hace rato se graduaron en ese campo de la desinformación. El Estado desafía la Constitución y la Ley y acude a la ilegalidad al proteger a los paramilitares, pues desde hace más de 30 días tienen presencia permanente entre las veredas Arenas Altas y Arenas Bajas, sin que a la fecha se haya tomado una acción para evitar riesgos en la población civil.

En medio de sufrimientos y tormentos y acosados por un Estado criminal que desacata y pisotea todas las sentencias que han tratado de proteger desde la Constitución; la Comunidad de Paz acude y hace un llamado a todas las personas, comunidades y organizaciones solidarias para que exijan una mínima coherencia a un Estado que hace continuas promesas de paz mientras actúa en contravía de su discurso. Se agradece el apoyo moral brindado para sostener la resistencia civil y pacífica de la Comunidad.

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