Toda una vida de lucha por la paz

“En Colombia no se han dado los cambios de fondo, estamos muy lejos de entrar en los caminos de los cambios que se dieron en Latinoamérica y que se siguen dando”

Foto: Agencia de Reporteros Sin Fronteras

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Carlos Lozano Guillen, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Colombia y actualmente Director del semanario VOZ, nacido en Ibagué, su padre fue liberal, abogado penalista, y se desempeñó como parlamentario y diputado a la Asamblea, su madre igualmente militante del partido liberal, fue una mujer Filantrópica, perteneciente a las damas de la Caridad y participante de todas las ligas que se preocupaban por las gentes de menos recursos económicos y quien llego a ser Concejal de Ibagué, lo que acerco a Carlos Lozano con el partido Liberal, antes de que llegara a militar en la juventud Comunista en los años 60, se puede decir que este hombre desde el vientre de su madre estaba destinado a trabajar por las causas sociales. Su vinculación con la actividad periodística lo llevo a estar cerca de los procesos de paz de los presidentes Gaviria, Pastrana y por supuesto en el actualmente adelantado por el presidente Juan Manuel Santos con la guerrilla de las FARC., donde pudo desempeñar algunas actividades conocidas, como acercamientos secretos entre las partes, en las conversaciones que iniciaron el presidente Santos y el entonces comandante de las FARC Alfonso Cano, en las cuales fue pieza fundamental Henry Acosta.

Carlos Lozano, un hombre perseguido políticamente por las fuerzas oscuras que nunca han querido la paz, y las cuales incluso lo han vinculado penalmente, pero las cuales nunca han logrado enlodar su nombre, también ha sido perseguido, amenazado y sin embargo hoy continua más firme que nunca en querer brindar sus aportes en la construcción de una nueva Colombia, una Colombia justa e incluyente. Ese hombre, ese político, desde esta entrevista entrega sus conceptos sobre lo que más le gusta hablar, política, el proceso de la Habana, el plebiscito y la paz.

Agencia Reporteros Sin Fronteras: Cómo llega Carlos Lozano al Partido Comunista

Carlos Lozano Guillen: Ingresé por la vía que llegan la mayoría de los militantes, primero estuve en la Juventud Comunista, una fuerza revolucionaria muy importante de los años 60 – 70 la cual se convirtió en una cantera de cuadros políticos para el partido comunista y para otras organizaciones, incluyendo las estructuras armadas, porque era el auge de la lucha armada, en esa época se dio el nacimiento del ELN, las FARC y más adelante el M-19. Entonces allí en la Juventud Comunista me forme como un cuadro político para el partido, y aunque entendí las causas sociológicas de la lucha armada, no me deje seducir por ella, entendí que el lugar de un revolucionario estaba era en la organización popular, el trabajo de masas, eso sí nunca satanice a quienes tomaron el camino militar con el objetivo de cambiar las estructuras del Estado.

ARSF: Ha cambiado la forma de hacer política en Colombia y América Latina

CLG: En Colombia los cambios de la vida política, de la actividad política no son tantos,justamente uno de los grandes desafíos que tiene el país, que tiene el posconflicto, es el de introducir cambios reales en la forma de hacer la política, actualmente existe una forma de hacer la política no sólo en la institucionalidad que frena la democratización, y que han sido un obstáculo serio para la paz inclusive. En contraste en América Latina se ven cambios más veloces para bien y para mal, porque se dio la época de las dictaduras militaristas, que no las vivió Colombia afortunadamente, pero luego se han vivido otros periodos, entre ellos la democratización, de cambios hacia la izquierda, de fracasos de la izquierda también. Y volviendo a Colombia, podríamos decir que ha habido experiencias diferentes, unas buenas unas malas, unas que llegaron a entrar en crisis como el caso del Polo, en fin, hay una política estancada bajo una cultura propia, que es la cultura de la violencia, de la corrupción, del clientelismo, de la guerra sucia que se asumió contra la Unión Patriótica, que son expresiones que restringen la democracia, que la limitan. En la parte de los partidos tradicionales se han producido cambios y se han visto movimientos, hoy existen un grupo de movimientos que nacen de los partidos tradicionales, que no rompen el bipartidismo, pero que expresan nuevas realidades, se cuenta con la U, Cambio Radical, el del mismo expresidente Uribe, Progresistas, aquí no podemos caer en el error de decir que es lo mismo de siempre. O sea que en Colombia no se han dado los cambios de fondo, y a pesar de estas nuevas realidades, estamos muy lejos de entrar en el camino de los cambios que se dieron en Latinoamérica y que se siguen dando.

ARSF: Hoy día cómo ve usted la participación de la juventud en política.

CLG: Existen tendencias que han logrado que la juventud se aleje de la participación política, y se involucre o comparta otros espacios, otros intereses, es conocido que el movimiento estudiantil de los 70 y los 80 era más organizado en las luchas contra el establecimiento, incluso salía a las calles para batallar contra las alzas en el transporte, salía a ganarse la tarifa diferencial para estudiantes, se manifestaba no sólo por la situación nacional, sino que luchaba en apoyo a la solución de los problemas internacionales, indiscutiblemente fue un movimiento que se formó influenciado por los momentos políticos Internacionales que se vivían en la época, como la revolución Cubana, la guerra de Vietnam, el golpe militar de Chile, y la figura del Che entre otros.

Pero tenemos que decir que es asombrosa la movilización que ha gestado el movimiento estudiantil y en general la juventud colombiana luego del triunfo del No en el plebiscito, los jóvenes se empoderaron y ahora día a día demuestran su gran capacidad de convocatoria para defender en todo el territorio colombiano que se respeten y se implementen ya los acuerdos de la Habana, para que cese la guerra que tanto daño a hecho al país. Como hace tanto tiempo no se veían estas manifestaciones, hay que esperar que sucede con esta nueva fuerza luego de que se logre la paz, pero se está en un momento histórico donde las nuevas generaciones demuestran que la presión social puede cambiar la forma tradicional de hacer política.

Los jóvenes tienen claro que la paz no le pertenece a ninguna persona en particular, ni a ningún partido político, por eso han colmado la Plaza de Bolívar en Bogotá y se han manifestado en todo el país exigiéndole a Santos y a Uribe la paz, la paz ya, definitivamente la juventud, aunque en su mayoría no la ha vivido, si está cansada del cuadro trágico de la guerra. Y esto es una actitud de solidaridad importante para con los millones de personas que han sido víctimas del conflicto, incluso ahora no sólo se ven jóvenes de las universidades públicas, ahora están jugando un papel importante los estudiantes de las universidades privadas.

ARSF: Se ha dicho históricamente que la izquierda no se preparó para gobernar, cuál es su concepto.

CLG: Una discusión que se ha tenido siempre en el partido Comunista, y en general en toda la izquierda, es que nos ha faltado vocación d poder, en la izquierda se teoriza mucho, y aunque eso es necesario y las cosas teóricas nos seducen, a veces se nos olvida que el ABC de la política lo que nos obliga es a acompañar la teoría de la actuación, podríamos dar un caso reciente, el del plebiscito, cuando se creó el Frente Amplio por la Paz, lo que se requería era un plan de acción para salir a recorrer el país promoviendo los acuerdos de la Habana, pero nos quedamos en teoría, igual que el gobierno, mientras que los del No, salieron por todo Colombia haciendo su trabajo, llevando su opinión.

En conclusión, sin dejar los análisis y las teorías a un lado, la izquierda debe asumir más el compromiso y generar actividades y hechos que permitan cambiar la idea del desgobierno por parte de la izquierda. Marx decía, no sólo hay que entender el mundo, hay que transformarlo.

ARSF: Qué hay que hacer para pensar en una izquierda unida con miras a futuras elecciones.

CLG: Lo primero que hay que evaluar, es que hoy más que nunca la unidad de la izquierda es muy importante, es indispensable, y además si se ha hecho este gran esfuerzo, y la guerrilla ha logrado firmar los acuerdos de la Habana, donde se establece una paz digna para el pueblo, una paz digna tanto para el Estado como para la guerrilla, porque dejar que la implementación de esa paz la hagan los mismos que han detentado el poder siempre, por qué no lo podemos hacer nosotros desde la izquierda, ahora como lo podemos hacer, si nos unimos, eso sí unirnos supone una serie de exigencias, tenemos que vencer los sectarismos, las concepciones hegemónicas, por ejemplo, el Partido Comunista durante muchos años se creyó la vanguardia de la revolución, y todos los demás tenían que someterse a esa vanguardia, y por supuesto así no funciona. El sectarismo es otra talanquera, a veces son más duros los enfrentamientos entre la izquierda que con el establecimiento, afortunadamente hoy no existe la división generada por las líneas internacionales que durante años predominaron la política de la izquierda colombiana.

Entonces estamos en las condiciones ideales para buscar la unidad y si sumamos el momento histórico, y logramos vencer los vicios de los que se contamino la izquierda, porque la izquierda se contagió de los mismos vicios de los partidos tradicionales, superaríamos nuestras deficiencias y limitaciones, y cumpliríamos con los desafíos que requiere la nueva forma de hacer política. Si la izquierda continua con sus divisiones y con la tendencia de únicamente teorizar no tiene futuro, nosotros tenemos que administrar la paz, y la paz se administra teniendo vocación de poder con un frente amplio, un frente común donde todos somos iguales y tenemos los mismos derechos, las mismas posibilidades y se trabaja sobre normas democráticas.

ARSF: Cree usted que el movimiento político que crearía las FARC, cabe en esa unidad.

CLG: Yo creo que sí, pero ese es un debate que hay en la izquierda, porque hay quienes ven a los movimientos políticos de las FARC y del ELN, a la distancia, o sea, sí que haya la paz, que los movimientos insurreccionales creen sus estructuras políticas, pero en la distancia de verdad yo no creo que deba ser así, ellos tienen un espacio acá, claro que obviamente al conformarse un movimiento pluralista, ellos tendrían que ser parte importante pero sin pretender querer manejar la situación por ser quienes firmaron los acuerdos de paz.

Tenemos casos que nos sirven de ejemplo como el del Salvador, el Frente Farabundo Martí aglutino a toda la izquierda, en Colombia sería muy difícil intentar esa situación, pero indiscutiblemente si queremos administrar la paz, lo digo una vez más la izquierda debe unirse y ser poder, otro ejemplo es el Frente Amplio de Uruguay, el mismo que eligió a Mujica, que tiene a Tabaré ahora en el gobierno es la convergencia de toda la izquierda. Aquí en Colombia tenemos es que jugárnosla por un proceso que nos lleve a mantener una paz estable y duradera, nuestro gran triunfo es la paz y no podemos permitir que por mezquindades se malogre.

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