El embuste de la “ideología de género”

La ideología de género pregonada por sectores ultraconservadores es una caricaturización de la conceptualización epistemológica de la categoría de género y del desarrollo social, de las conquistas de los derechos de las mujeres

Cacería de brujas. Lienzo de Nikolái Bessonov.

Cacería de brujas. Lienzo de Nikolái Bessonov.

Ana Elsa Rojas Rey

La instrumentalización de la campaña del No también se afianzó en una parte importante de la Iglesia Católica, e iglesias cristianas, quienes desde los púlpitos enarbolaron los principios de la moral y la integración de la familia, con el mismo guión de Álvaro Uribe y sus socios, argumentando que la ideología de género era peor que la guerra.

La ideología de género pregonada por estos sectores ultraconservadores es una caricaturización de la conceptualización epistemológica de la categoría de género y del desarrollo social, de las conquistas de los derechos de las mujeres.

El instrumento para definir el concepto de género se dio a partir de una serie de conferencias mundiales donde participaba la comunidad femenina, y en la IV Conferencia Mundial organizada por las Naciones Unidas en 1994 en Pekín, se da como conclusión trascendental, que la igualdad social entre hombre y mujeres no era cuestión de acciones individuales para las mujeres, sino que obedecía a un problema estructural que afectaba a la sociedad por la forma en que estas estaban organizadas; es en esta conferencia, donde se oficializa el género como concepto y se define como “la forma en que todas las sociedades del mundo determinan las funciones, actitudes, valores y relaciones que conciernen al hombre y a la mujer, mientras el sexo hace referencia a los aspectos biológicos que se derivan de la diferencias sexuales. El género, entonces, es una definición de las mujeres y los hombres construida culturalmente con claras repercusiones políticas” (IV Conferencia de Pekín).

Conceptuar el término género abrió el camino para definir claramente el continuum, para la realización y el disfrute de los derechos sexuales y reproductivos.

Por supuesto que estos conceptos de la nueva sociología femenina no cayeron para nada bien entre los representantes del clero, de los sectores más conservadores del mundo, y de la izquierda más radical. Mientras los unos decían que era una ideología burguesa, los otros lo llamaban ideología de género y así iban desfigurando la construcción de las categorías feministas.

El Vaticano y los conservadores

Para el Vaticano, y algunos Estados islámicos, despertó la furia y surge un movimiento contestatario por parte de estos sectores religiosos y conservadores. Juan Pablo II envía una carta a los obispos en la que les expresa que hay que devolverle la dignidad a la mujer, “esa forma peculiar de dignidad de las mujeres”, “esos esencialismos feministas son un peligro para la sociedad y la integridad de la familia, y lo que se prevé es una nueva sexualidad polimorfa, pero además impulsan la lucha entre sexos.”

El Papa Benedicto XVI en el Consejo Pontificio para la Familia plantea que el desafío más peligroso es la ideología de género nacida en los ambientes feministas. La histeria desenfrenada en la sociedad ultraconservadora se despertó a raíz de los nuevos imaginarios del cuerpo de las mujeres en lo social, en lo sexual y lo político.

Pretender retroceder una discusión epistemológica de nuevas formas de relacionarse la sociedad, sobre la base de tergiversar los construcciones teóricas del feminismo, es definitivamente un despropósito o mejor, son patadas de ahogado, puesto que el avance de los derechos de las mujeres están consignados en la mente de las nuevas generaciones, tanto en hombres como en mujeres, imposible de desarraigar ya que es un constructo de las nuevas formas de relacionarse en la sociedad, pero además, están impregnados en las normas constitucionales e internacionales de obligatorio cumplimiento.

Perspectiva de género

Consignar la perspectiva de género en los acuerdos de La Habana es parte de esos derechos adquiridos, desde 1915, en donde las mujeres se asomaron vigilantes, se organizaron de distintas formas para defender la paz mundial. La Liga Internacional de las Mujeres en favor de la paz, fue fundada en La Haya en 1945, nace la Federación Internacional de Mujeres (FDIM) con el propósito de detener la guerra.

En el mes de septiembre de este año,esta organización realizó su 16 congreso en Bogotá, donde todas las mujeres del mundo se comprometieron a estar alerta en cumplimiento de los acuerdos y junto con la ONU Mujeres serán las vigilantes de que se cumpla lo pactado en La Habana, donde se consignó la perspectiva de género. La lucha de las mujeres por un mundo mejor no es de ahora, el Cuaderno de Quejas de las Mujeres en 1789 (Revolución Francesa) da fe de que las mujeres no se doblegan frente al maltrato y la discriminación.

En este contexto histórico las mujeres no son inferiores a los acontecimientos, y van a defender lo pactado. Con la responsabilidad que las caracteriza, las mujeres del país se tomarán la Plaza de Bolívar del 10 al 14 de noviembre en el marco del Día Internacional de la No Violencia contra las Mujeres, pues la campaña sucia encabezada por Alejandro Ordóñez y algunos obispos y pastores evangélicos, fue el arma más letal que utilizaron en contra de los derechos de las mujeres, perpetuando así la violencia que han generado desde sus visiones fundamentalistas y misóginas.

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