Cumbre Agraria en la cuerda floja

La razón principal para la ruptura de las negociaciones fue el incumplimiento por parte del Gobierno de los acuerdos pactados, así como la dilación en los compromisos adquiridos en 2014

Reunión de Cumbre Agraria el 20 de octubre pasado. Foto Verónica Luna.

Reunión de Cumbre Agraria el 20 de octubre pasado. Foto Verónica Luna.

Agencia Prensa Rural

La Cumbre Agraria, después de dos años de instalada, hoy no tiene muchos resultados para el campo, pues las condiciones de los campesinos que estuvieron en el paro agrario en el 2013 son las mismas y hasta peores, por falta de voluntad política, pues el Gobierno se niega a brindar garantías y dar soluciones.

El 12 de junio, después de quince días de movilización nacional, en Santander de Quilichao, Cauca, se reunió la Cumbre, se crearon comisiones de negociación y se iniciaron nuevas rutas para el trabajo de la mesa. El 20 octubre se reunió la Cumbre Agraria Nacional con el Gobierno en Bogotá para ver los avances de esas comisiones.

Los voceros de la Cumbre hicieron referencia a la urgente necesidad de revisar el tema de la reciente reforma tributaria, el incumplimiento de los acuerdos y actas firmadas en Santander de Quilichao, así como la atención directa a los asuntos de derechos humanos, amenazas y asesinatos de líderes sociales en las últimas semanas, y falta de garantías para la protesta social.

El ministro Cristo se comprometió a dar el debate en el Senado de la República frente al tema de la reforma tributaria, así como empezar el análisis de la propuesta del senador Alberto Castilla frente al tema de los derechos del campesinado colombiano.

Se suspende la mesa de negociación

Pero al día siguiente, se suspendió la Mesa Única de Negociación de la Cumbre con el Gobierno por incumplimientos por parte de las carteras de Agricultura y Hacienda.

La razón principal para la ruptura de las negociaciones fue el incumplimiento por parte del Gobierno frente a los acuerdos pactados, así como la dilación para ejecutar los compromisos a los que han llegado desde 2014.

“Se había pactado una metodología para la nueva mesa única, que el Gobierno cambió a última hora por la coyuntura del posplebiscito. Lo entendemos y hemos apoyado los acuerdos, pero a la mesa única solo llegó el ministro del Interior para instalarla y luego quedaron los viceministros para entregar informes técnicos. Eso es un desgaste porque necesitábamos decisiones políticas sobre los puntos que ya habían sido presentados”, apunta Nidia Quintero, secretaria general de Fensuagro.

Para los líderes es incompresible que desde 2014 no se hayan asignado los 250 mil millones de pesos previstos para financiar proyectos productivos en ese mismo año, y que hoy tampoco se hayan desembolsado los dineros correspondientes a la vigencia fiscal del 2014 ni 2015.

“El acuerdo fundamental con el Gobierno, que consta de ocho puntos, no se ha desarrollado. Reiteradamente se ha incumplido. Por eso la dinámica de la Cumbre de este año ha sido complicada, no hay voluntad política del Gobierno para cumplir. Por eso decidimos levantarnos de la mesa, debemos reflexionar el quehacer de la Cumbre porque ya llevamos dos años hablando, negociando, pero en la práctica es muy poco lo que el Gobierno ha cumplido”, afirma Carmenza Gómez, presidenta de Anzorc.

Tambalea Cumbre regional en Antioquia

En Antioquia el panorama no pinta mejor. Durante los dos años que estuvo instalada la mesa de negociación con el Gobierno de Fajardo, tuvo altibajos y los resultados logrados fueron pocos, sin embargo se dieron pasos. Las plataformas que componen la Cumbre regional coinciden en que en la administración de Luis Pérez es casi imposible dialogar, tanto que la mesa no ha podido ser instalada.

“En el Gobierno anterior se avanzó en cosas pequeñas: mejoramiento de algunas vías, donde no fue solución de fondo. Para el Oriente antioqueño algunas brechas de carreteras que estaban malas y eso no pasó de tapar los huecos con dos o tres volquetadas de tierra. Lo mismo unas granjas agroecológicas que salieron y que las comunidades las están materializando pero son cosas muy pequeñas. Con el Gobierno actual no ha habido buenas condiciones ni la voluntad política para trabajar”, dice Gerardo Acero, vocero de Marcha Patriótica y Cahucopana.

Una de las organizaciones de Cumbre propuso, en la Gobernación anterior, que se crearan las vicealcaldías en Antioquia. Luis Pérez hoy lo retoma pero cambiando totalmente el funcionamiento. “Todos esperábamos que fueran miembros de las comunidades que son los conocedores de las problemáticas en las regiones. Pero resulta que el gobernador de Antioquia propone nombrar unas vicealcaldías, pero ya no con civiles sino con militares, y nosotros eso lo rechazamos rotundamente. Expandir el militarismo en el departamento significa guerra y esas no son las proyecciones del movimiento social”, enfatiza Acero.

Y el gobernador da a conocer la noticia por medio de una carta que envía al presidente Santos y hace pública: “Uno de los problemas más palpitantes en los caminos de la paz es cómo llevar la institucionalidad a los territorios abandonados por las guerrillas, donde los insurgentes han sido la única autoridad durante 30 o 40 años. Si no se lleva la institucionalidad (…) otros ilegales o bandas criminales podrían tomarse esos territorios. Una propuesta que vamos a implementar es crear las vicealcaldías de seguridad, ejercidas por militares activos…”.

Propuesta que se parece a la hecha entre 2001 y 2003, cuando Luis Pérez fue alcalde de Medellín, que autorizó las operaciones Orión y Mariscal que se tomaron la Comuna 13, estableciendo el paramilitarismo en los barrios.

Los voceros de Cumbre Agraria rechazan la militarización en las zonas rurales y le reclaman al gobernador por su negación al diálogo:

“En lo que lleva de su periodo de gobierno, los espacios en materia de derechos humanos y de participación han sido negados, desdeña y rechaza el diálogo con los de posiciones distintas a las suyas, por el contrario la actual Gobernación de Antioquia ha estigmatizado a los líderes de Cumbre y dilatado la reinstalación de la mesa acordada con el viceministro del Interior desde hace más de cinco meses”.

Tampoco se han desembolsado dineros para proyectos ya acordados. Inclusive desde la Gobernación dicen que ya fueron entregados, las organizaciones sociales dicen que no. “Quisiéramos que la institucionalidad dé la cara y diga si fue verdad que desembolsó esos recursos y a quién. Estamos totalmente seguros de que no han sido desembolsados”, dice Gerardo.

Los retos para las organizaciones sociales son grandes, pues si se cae definitivamente la Cumbre Agraria, los campesinos se quedan sin representación y se pierde un acumulado de negociación. “Es necesario seguirnos fortaleciendo a nivel organizativo, abrir la posibilidad de que otras organizaciones hagan parte de Cumbre, pues la idea es construir un movimiento amplio de masas. Nos daremos un tiempo para reflexionar sobre lo que estuvo mal hecho”, termina diciendo Carmenza.

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