Palabra itinerante. Incertidumbres

Por: Jaime Cedano Roldán

Durante casi tres meses España vivió con la incertidumbre de tener que ir a unas terceras elecciones generales que para colmo de males y desalientos tendrían que ser el mismísimo 25 de diciembre, por los tiempos que establece la Constitución. Escenario terrorífico.

Finalmente no será así y el señor Mariano Rajoy ha sido investido Presidente del gobierno gracias a la abstención del Partido Socialista y al apoyo de Ciudadanos, la joven formación de la que se ha dicho siempre es su marca blanca. Para poder llegar a este final feliz tuvieron que realizar al interior del PSOE un verdadero golpe de estado para sacar de la Secretaría General a Pedro Sánchez, quien había sido elegido como tal en las únicas primarias que con este objeto han realizado los socialistas en su centenaria existencia.

Mariano Rajoy. Tomada de: https://i.ytimg.com

Mariano Rajoy. Tomada de: https://i.ytimg.com

Sánchez estuvo tentado a ensayar la fórmula de un gobierno alternativo pero se estrelló con las fuerzas más conservadoras, bipartidistas, monárquicas y neoliberales del PSOE, además de las presiones y chantajes, reconocidas ya por el mismo Sánchez, de grandes empresarios y medios, especialmente de El País.

Para la vieja militancia socialista fue un acto de vergüenza ver a su partido entregándole la presidencia del gobierno al adversario de toda la vida. No habrán visto seguro, o habrán mirado para otro lado, las tantas ocasiones en que los dos partidos han actuado de común acuerdo para defender en el parlamento europeo, en las cortes españolas o en los parlamentos autonómicos los recortes y las más salvajes políticas neoliberales.

El socialismo español entra en una profunda crisis, en una posible quiebra total que podría llevarlo por los caminos del Pasok. Mientras en el parlamento el Partido Popular sonreía con altanería pero también con temor pues se saben un gobierno en minoría, afuera en la plaza, miles de personas rechazaban la reelección de quien representa al partido más corrupto de toda Europa.

Los diputados de Unidos Podemos que se vincularon a la manifestación fueron recibidos con vítores y aplausos. Parece que han quedado atrás los iniciales tiempos del 15M que chiflaba por igual a todos los políticos. Hoy se tiene claro que no todos los políticos son iguales. Y ahí, en esas expresiones, esos aplausos y esa convergencia de la gente de los barrios que se tira a las plazas y de la gente joven inconforme, rebelde que converge con la izquierda que está en el parlamento y que sale a la calle, a la movilización y no se enquista ni adormece en los despachos, ahí está el futuro y el presente que permitirá construir la fuerza política y social que escriba una nueva historia para España. Una nueva historia que ya se está escribiendo.

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