17 de noviembre, jornada nacional de protesta

Luis Alberto Vanegas Z. – Central Unitaria de Trabajadores –CUT- Nacional

Si hay un país que requiera una verdadera democracia y la existencia de una oposición política, es Colombia, y una de las formas de encarnarla es configurar la más amplia lucha de masas, protagónica y dinámica apoyada en el debate político-ideológico que construya las bases de un nuevo país. Es ahí donde el proceso de paz es el hecho político más dinámico que ha generado nuevas realidades.

Movilización en Bogotá.

Movilización en Bogotá.

Además, se despliega un proceso donde se resignifica el sentido de la protesta social en la medida en que se reintegre la guerrilla a la vida política y a la movilización social dándole mayor relevancia al protagonismo de los sectores excluidos.

Actualmente, hay un ascenso en la movilización social como respuesta a los agudos conflictos sociales, políticos y económicos acumulados, máxime cuando la mayoría de los analistas económicos prevén un nuevo ciclo de crisis; son diversas las motivaciones que pasan por multitudinarias expresiones como las protestas laborales, ambientales, de derechos humanos y en defensa de la paz y los Acuerdos que buscan materializar la solución política al conflicto armado.

Entre otras, se destacan las jornadas del 12 de octubre con el protagonismo de los jóvenes y los indígenas, y la del 27 de octubre de los trabajadores, las víctimas y los defensores de derechos humanos. En el mes de febrero, con la confluencia de organizaciones sociales y políticas en conjunto con el Comando Nacional de las centrales obreras, se había presentado un pliego de exigencias de 15 puntos que el Gobierno se ha negado a discutir, obligándonos nuevamente a convocar acciones de movilización por dos objetivos fundamentales: primero, respaldar la paz y la salida política; y, segundo, rechazar la regresiva reforma tributaria que pretende incrementar los impuestos a los sectores asalariados y populares en más de nueve billones de pesos para 2017 y disminuir en dos billones de pesos, los impuestos a los propietarios de los grandes capitales.

El actual gobierno pretende aprovecharse de la compleja y confusa situación reinante apoyado en el control oligárquico de las instituciones estatales que los partidos tradicionales mantienen, y como continuador de los mandatos de los organismos transnacionales del gran capital neoliberal, busca proteger los intereses del capital privado aprobando la agenda de reformas económicas y sociales. Por eso ha radicado la más regresiva reforma tributaria con el fin de descargar en los trabajadores la crisis generada por el capitalismo y los malos manejos de los recursos del Estado.

Como consecuencia de este histórico mapa de violencia, ha surgido el país de las resistencias que se niega a claudicar frente a los poderosos, así lo demuestra la creciente movilización por parte de los jóvenes, indígenas, víctimas, mujeres trabajadores y campesinos, quienes a pesar de la fragmentación, el espontaneísmo y la limitación en el alcance de los objetivos, han venido manifestándose mediante la democracia directa y permanente en las calles con marchas, campamentos, vigilias y diversas formas de expresión ratificando su compromiso de avanzar hacia la paz y la reconciliación.

Construir el nuevo sujeto político pasa por reconocer las limitaciones y asumir retos en la transformación de una realidad que hoy niega la dignidad humana y permite la destrucción de la naturaleza. Las fuerzas del cambio y las alternativas surgirán del acumulado de experiencias de lucha y articulación con los sectores populares y levantando una propuesta programática que recoja las banderas históricas de la izquierda emancipadora y rebelde, para confrontar a una clase dominante actualmente embebida en sus privilegios. En esta medida se configura un plan de acción con el concurso de múltiples sectores sociales y políticos decididos a convocar una gran jornada nacional de protesta para el próximo 17 de noviembre, que pasa por una preparación previa de agitación y la declaración de anormalidad laboral, mítines, asambleas y movilizaciones en todos los municipios, reunión de los comandos de paro a nivel urbano y rural.

Estas acciones confluirán el 17 de noviembre en tomas de capitales, principalmente en Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín y Bucaramanga; están convocados todos los sectores afectados por la feforma tributaria: trabajadores, sectores cívicos, mujeres, tenderos, transportadores, pequeños empresarios, pensionados y campesinos que verán menguados sus ingresos por el creciente costo de vida y los bajos salarios.

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