“A mujeres sin titularidad de tierra no las pueden restituir”

Entrevista con Tania Gonzales, eurodiputada de Podemos en el Parlamento Europeo y vicepresidenta para las relaciones con la Comunidad Andina, quien estuvo de visita en Colombia en una misión organizada por la delegación internacional de los derechos humanos en Colombia.

Tania Gonzales, eurodiputada de Podemos.

Tania Gonzales, eurodiputada de Podemos.

Renata Cabrales

En días pasados, Tania Gonzales, eurodiputada de Podemos en el Parlamento Europeo y vicepresidenta para las relaciones con la Comunidad Andina, estuvo de visita en Colombia, en compañía de un grupo de delegados de este partido político, en una misión de diputados y diputadas europeas, organizada por la delegación internacional de los derechos humanos en Colombia. Las y los delegados se dividieron en dos grupos, uno que estuvo en la zona del Cauca y el otro en Medellín.

El grupo en el cual estuvo Tania visitó la subregión del Urabá, en Apartadó, el corregimiento de Macondo, y “hemos estado viendo un poco in situ, porque también hace falta ver la realidad, el problema de las tierras, de los campesinos que han sido despojados o porque todavía no les han restituido sus tierras a pesar de los cinco años ya de la ley”.

En una conversación con VOZ, la eurodiputada nos habla sobre su misión en el país en las zonas donde más se ha padecido el conflicto armado.

El paramilitarismo en algunas regiones del país

–¿Cuál es el objetivo de su visita a estas regiones de Colombia?

–Nos han comentado muchas organizaciones, la sociedad civil y partidos políticos sobre la fuerte presencia que tienen los grupos armados ilegales, esto es, los paramilitares, las Autodefensas Gaitanistas, si no me equivoco, en esa zona, y las dificultades que todo eso implica para los derechos humanos, las amenazas, hostigamientos y los asesinatos que también se dan.

En esta misión lo que queríamos era conocer un poco más en terreno la situación, porque el Parlamento Europeo está bastante pendiente del proceso de paz aquí en Colombia, se ha mantenido en ese estado, favorablemente. Se ha manifestado varias veces a favor del sí, a favor de los acuerdos, pero hay algunos elementos como son el tema de las tierras, de los grupos paramilitares, como es por ejemplo la problemática de la industria extractiva y la agroindustria y todos los daños medioambientales y sociales en general, las violaciones de derechos humanos con desplazamientos de comunidades de sus territorios y entendemos que estos son elementos que es fundamental abordar si queremos que haya la paz y se tiene que poner solución.

Las mujeres y la tierra

–En cuanto al tema de tierra dentro del enfoque de género en los acuerdos de paz, ¿cómo vieron el tema de tierras en el caso de las mujeres?

–En Apartadó estuvimos reunidos con organizaciones de mujeres víctimas, donde nos han contado casos que son absolutamente tremendos, pues siempre las mujeres, cuando hay violencia, cuando hay conflictos, pagamos el doble o somos doblemente víctimas. Y bueno, yo creo que es una urgencia abordar este tipo de situaciones en que se encuentran las mujeres víctimas, con asesinados en su familia y las cargas familiares que les quedan, estando solas.

Ellas nos contaban precisamente esa problemática, que muchas de ellas se quedaron sin la titularidad de las tierras y que eso es un problema después porque, si el hombre ha sido asesinado y ellas no han titulado esa tierra, les dicen que ellas no pueden restituir y esto me parece bastante impresionante, y creo que se le debería poner solución lo antes posible. En Apartadó nos comentaban también que eran más mujeres las que estaban solas con hijos que las que estaban con pareja.

La igualdad en Podemos

–¿Cómo manejan el tema de género en Podemos?

–Tenemos un área que ha trabajado el tema de la igualdad en estos dos años y que ha conseguido muchas cosas, por ejemplo que nuestras listas son paritarias, listas cremallera. También se hacen evaluaciones de todos los procesos que tenemos para ver, por ejemplo, todas las mujeres que hay cabezas de lista, ocupando puestos más importantes y los hombres que hay y así establecer las correlaciones y a partir de ahí buscar soluciones para que la representación de las mujeres sea equitativa en toda la organización.

Se está haciendo un trabajo, también, con los permisos de paternidad y maternidad, que sean iguales e intransferibles, porque el hecho de que los permisos de maternidad sean más amplios lo que significa es que las mujeres se tengan que retirar del mercado laboral para cuidar a la familia y que finalmente los hombres no acaban asumiendo esas responsabilidades. Estamos trabajando mucho el tema de las trabajadoras domésticas y las condiciones laborales en las que se encuentran. En fin, una serie de propuestas políticas que se están llevando a cabo, coordinadas por el área de Igualdad, que está haciendo muy buen trabajo.

El compromiso con la paz de Colombia

–Finalmente, ¿cómo inciden ustedes en el Parlamento Europeo con respecto al tema de la paz en Colombia?

–Nuestra función es hacer presión a la comunidad internacional, pues estamos en un momento clave en el que todas las miradas están puestas en Colombia. Hay mucha preocupación, por ejemplo, desde Europa, y en ese sentido, nuestra tarea al respecto es presionar para que se incluyan todos estos puntos de vista que a veces no se están incluyendo, como el tema de víctimas, el tema de tierras, de las mujeres, de los paramilitares, de la violencia. Cuestiones que se pasan por alto, porque se ve, quizás, un acuerdo entre el Gobierno y un grupo insurgente, pero no se ve todo lo que hay detrás.

No se ve, por ejemplo, la problemática de las empresas multinacionales en tratados de libre comercio con Colombia; hay muchas empresas europeas que están violando derechos humanos, culpables de desplazamientos y todo eso hay que sacarlo a la luz. Nosotros hemos venido también a recoger mucha información para poder después trasladarla y poder hacer, también, que se hable de esto.

El papel que nos toca en Europa es plantear que las cláusulas de derechos humanos han de ser respetadas, que si no se respetan como está ocurriendo, se debería suspender esa relación comercial, es decir con esas empresas que están violando derechos humanos.

En fin, entendemos que hay muchos elementos que se conocen viniendo al terreno y que desde allá no es fácil comprender. En Europa se tiene una responsabilidad con el futuro de Colombia, en parte, en lo que tiene que ver con ese tratado de libre comercio y en parte también con lo que va a ser el fondo fiduciario del posconflicto que es financiado por la ONU y los países miembros.

Entendemos que este debe llegar a las víctimas, a las asociaciones de víctimas, a la sociedad civil, a las organizaciones de derechos humanos, al campesinado, a las comunidades afro, indígenas y que no debe ser un fondo que se quede en macroproyectos económicos, que además, apenas va a tener, digamos, impacto, porque la cantidad de dinero que manejan estas empresas es muy alta pero el impacto que puede tener el fondo en organizaciones de la sociedad civil puede ser muy importante.

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