Descubren elementos neurotóxicos en el glifosato

Un trabajo, dando cuenta del hallazgo, fue publicado recientemente en la revista NeuroToxicology.

Aspersión con glifosato en Colombia.

Aspersión con glifosato en Colombia.

En momentos en que en Colombia estudios de dudosa procedencia pretenden justificar la aplicación de nuevo del glifosato para combatir los cultivos de uso ilícito, bajo el argumento de que el herbicida es inocuo, investigadores de la Universidad Nacional de Rosario, en Argentina, han encontrado un elemento de toxicidad del herbicida sobre el desarrollo y funcionamiento del sistema nervioso en periodos tempranos del desarrollo humano.

Un trabajo, dando cuenta del hallazgo, fue publicado recientemente en la revista NeuroToxicology. Hace cinco años, un grupo de investigadores del Área Toxicología de la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad de Rosario comenzó a evaluar los efectos tóxicos del glifosato específicamente sobre el desarrollo y función del sistema nervioso de mamíferos expuestos durante el período de gestación.

Un equipo científico, dirigido por la profesora Silvana Rosso, comenzó a experimentar en ratas, que tienen un sistema nervioso parecido al del ser humano, buscando establecer si había signos de neurotoxicidad en los animales de prueba.

Altera respuestas reflejas

Los investigadores trataron a las madres con glifosato cada 48 horas durante la preñez y después evaluaron los efectos tóxicos en los neonatos. “Observamos que manifiestan alteraciones en la capacidad de las respuesta reflejas, disminución en el desarrollo, en la actividad locomotora, en el aprendizaje y la memoria, a través de distintos test comportamentales que se hacen en laboratorio. Todo esto indicaba que había alteraciones en el sistema nervioso. Eran resultados moderados, no drásticos, pero mostraban alteraciones que comprometían al sistema nervioso”. Los primeros resultados daban cuenta, según la directora del equipo, “que algún efecto tóxico provocado por el glifosato existía”.

En una segunda etapa del experimento, el equipo se propuso encontrar alteraciones a nivel celular en el sistema nervioso y experimentaron con neuronas del cerebro infiltradas con glifosato. Esto permitió al equipo llegar al mecanismo de toxicidad.

Los ensayos del equipo de investigación demostraron que los efectos no son reversibles, si uno le saca a la neurona el medio que contiene glifosato y se lo cambia con un medio fresco con todos los nutrientes, la neurona no recupera la morfología de la neurona control, queda retrasada en su desarrollo, en un estadio muy simple e inmaduro. In vitro, luego de ocho días estas neuronas mueren.

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