Luis Noriega, el mejor

Premio Gabriel García Márquez

Luis Noriega.

Luis Noriega.

José Ramón Llanos

Este es el año de la cosecha literaria colombiana. En efecto, el libro de cuentos Razones para desconfiar de sus vecinos, del narrador colombiano Luis Noriega, fue reconocido como la mejor obra de cuentos publicada en el año 2015. Es el primer colombiano que obtiene este premio. En total se presentaron 161 obras de América Latina y de España. El jurado seleccionó cinco finalistas: Las Inglesas del español Gonzalo Caicedo; Acá el tiempo es otra cosa y Siete casas vacías, de los narradores argentinos Tomás Downey y Samanta Schweblin; Signor Hoffman, del guatemalteco Eduardo Halton y Razones para desconfiar de los vecinos, del colombiano Luis Noriega, quien resultó ganador.

El jurado justificó la elección de la obra ganadora así: “Este libro presenta una realidad versátil y sorprendente contada con humor agudo y original. Es un mundo cotidiano y familiar, narrado con inteligencia literaria que se mueve hábilmente entre la alta cultura y la cultura popular, sin perder frescura. En los cuentos de Noriega conviven el cine de Hollywood, el género policíaco, los cómics, la Biblia, el erotismo y la violencia. A través de personajes que son víctimas del azar, tradicionales, a veces inusitados, para armar una suerte de caleidoscopio verbal en donde se entrecruzan la ironía, la parodia y la crítica a la cultura de nuestro tiempo”.

La lectura del libro de cuentos Razones para desconfiar de los vecinos permite identificar a Luis Noriega como un narrador experimentado que aborda los diferentes temas de su ficción con un matiz de fino humor y con giros lingüísticos comunes o con un cierto rebuscamiento según el contenido de la pieza. Como afirmó en una entrevista: “Cada historia impone su propio estilo”.

Es un escritor de un humor variopinto, recursivo: uno es el humor sardónico, cruel del Tríptico Mata y paga y otro diferente el de los cuentos Derecho materno; Salinger o El problema de Randy. El humor se empieza a disfrutar desde los epígrafes bíblicos. Buena parte del tratamiento humor-cruel se lo dedica Noriega a la literatura, a los narradores, críticos, a los columnistas, reseñadores y también a los talleres para aprender a escribir. Léanse la orientación de uno de los maestros de un taller para aprendiz de escritor:

“El autor es el autor porque lo único que le importa es ser el autor -dijo-. Si para escribir necesita robar, robará. Y plagiará. Y mentirá. Y matará. Mientras no entiendas eso, de nada te servirá escribir. La hijueputez es el primer requisito para ser parte de la religión”.

“Porque descalificar una novela es muy fácil. Lo difícil es leerla. Leerla de verdad. Y eso es lo que el reseñista se ha negado a hacer” (Parte de la religión).

Véase otra muestra de su humor crudo: “Cuando Landazábal entró a su apartamento reclamando eso ”tan bueno” que lo había sacado de la cama, cuando ya casi era la una de la mañana, el maestro Rivera le dio un batazo en la cara con tanta fuerza que tuve que corregir mi conclusión de que eran buenos amigos: tal vez eran amigos, pero se odiaban” (Parte de la religión).

La obra premiada está constituida por nueve cuentos escritos entre 1999 y el año 2014 o los inicios del año 2015, si se tiene en cuenta que fue publicada por Random House en agosto del 2015. Luis Noriega antes publicó tres novelas: Iménez, año 2011; Donde mueren los payasos y Mediocristán es un país tranquilo, en los años 2013 y 2014 respectivamente. Las obras publicadas hasta ahora indican que es un autor muy prolífico y de gran disciplina. El autor de Razones para desconfiar de los vecinos nació en Cali en 1972, estudió literatura en la Universidad Nacional. Después se fue a vivir a Barcelona, donde ha escrito la mayor parte de sus libros.

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